Para Naciones Unidas, la administración del Sáhara sigue siendo española y su descolonización está pendiente desde 1965, aunque muchos ciudadanos lo hayan olvidado.

Las reclamaciones del Frente Polisario han vuelto a ser noticia a raíz de que en octubre el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón se declarase competente para investigar a trece altos cargos de la Gendarmería Real y de la policía marroquí, acusados por varias asociaciones de derechos humanos de los delitos de torturas y genocidio, resumidos en la desaparición de más de 500 saharauis desde la retirada española del Sáhara occidental en 1975. Para Marruecos, por contra, esta iniciativa judicial es “un reconocimiento de la tesis del Polisario en contra de los derechos históricos de Marruecos”.
Este es el punto angular del conflicto sahariano-marroquí, que ya dura 32 años. Las pretensiones marroquíes son incorporar a su territorio todo el Sáhara occidental además de Ceuta y Melilla)y para ello alude a unos derechos históricos que cuesta encontrar en la misma Historia, ya que no hubo presencia marroquí en suelo sahariano hasta mediados del siglo XX y tras la ocupación que conllevó la Marcha Verde. Eso es, al menos, lo que dice el dictamen del Tribunal de Justicia de La Haya de 16 de octubre de 1975 y las más de sesenta resoluciones de Naciones Unidas que instan a que los saharauis decidan su propio futuro.
Para Naciones Unidas, la administración del Sáhara sigue siendo española, es decir, se trata de la última colonia todavía por descolonizar, algo pendiente desde 1965 aunque muchos ciudadanos lo hayan olvidado.
La última propuesta de Mohamed VI “en respuesta a la llamada internacional” es la de negociar el estatuto de autonomía “en el marco de la soberanía del Reino y de su unidad nacional”, algo inaceptable para el Frente Polisario que, por el contrario, ofrece “el mutuo reconocimiento y respeto de la soberanía, independencia e integridad territorial de los dos países”.
No parece que vaya a haber una solución política fácil. Hace sólo semanas, el 7 de noviembre pasado, Mohamed VI afirmó en un discurso en Casablanca, con motivo del 32 aniversario de La Marcha Verde, que “cualquiera que sea la solución consensuada que emergerá de unas negociaciones serias (…), Marruecos, su Rey y su pueblo no aceptarán otra que la autonomía (del Sáhara Occidental) en el marco de un Estado (el Estado marroquí) unido y unificado”.
Añadió que “Marruecos no se abrirá a planteamientos tendenciosos” ni tampoco “consentirá ninguna orientación insidiosa que se proponga mermar la soberanía del Reino y su indivisible e incuestionable unidad nacional y territorial”.
A pesar de las resoluciones de Naciones Unidas, Marruecos hace y deshace en el Sáhara a su antojo. Por ejemplo, no tiene potestad para negociar acuerdos de pesca con ningún país de la Unión Europea, pero lo hace. Tampoco le es permitido explotar los yacimientos de fosfatos, pero los explota. Hasta ahora no se atrevido a explotar las bolsas de gas del subsuelo ni los yacimientos petrolíferos, pero es una pretensión que interesa tanto a Marruecos como a Estados Unidos. Y es que la superpotencia guarda en su manga muchas claves de por qué este conflicto sigue sin resolverse.
La entrada de España en las Naciones Unidas en 1955 conllevaba la obligación de descolonizar el Sahara occidental. Once años después, el organismo internacional reconocía de forma oficial el derecho a la autodeterminación del Sáhara y pedía a España que hiciese un censo oficial de los habitantes de la que era su provincia número 53. España concluyó el trabajo en 1974 y anunció el referéndum de autodeterminación para 1975. Marruecos pidió al Tribunal de La Haya que reconociese sus derechos históricos sobre ese territorio, pero La Haya dictaminó en contra de la tesis marroquí.
Además, el consejo de seguridad de Naciones Unidas ha dictado desde 1974 más de 60 resoluciones en las que insta a la celebración de ese referéndum, al que deben acudir ambas partes “sin posiciones previas”. Naciones Unidas deploró la Marcha Verde de Marruecos sobre el Sahara y en 1991 estableció una misión de paz (Minurso) para que la consulta popular se llevara a cabo sin sangre. Las presiones de Marruecos sobre Europa son mayores.
La Opinión
Archivado bajo: España | Etiquetado: Marruecos, O.N.U., RASD































Premio recibido desde
Premio que me han otorgado desde
hola!
la RASD nunca existio ni va a existir nunca en la vida no olvideis gente que en el maghreb arabe el norte de africa nunca en la historia de la tierra existio un pais saharaui lo que se llama la RASD !
!VIVE LE MAGHREB ARABE et VIVE LE MAROC!
Lamento haberte borrado el otro comentario pero yo no admito insultos ni desconsideraciones de ningún tipo. Razonamientos, todos los que quieras, aunque estes profundamente errado.
Te diré algo que pareces desconocer.
Al magreb significa occidente o lo más occidental, es árabe traducido al castellano. Por lo tanto Marruecos lleva el nombre árabe de Al magreb por ser lo más occidental del mundo árabe.
No obstante, si te remites a la Historia antigua conocida, Marruecos surge de una separación de Mauritania, maurus- mauri, tierra de moros ( en la buena acepción de la palabra), es de origen romano ya que el imperio romano conquistó esta parte del norte de Africa y con los años se dividió en dos, lo que hoy es Marruecos y lo que hoy es Mauritania.
Lo que conocemos como la RASD nunca formó parte de Marruecos. Que siga perteneciendo a Marruecos o que no siga dependerá de la voluntad de los saharahuis y no de gente ignorante como tú. Ignorante y maleducada.
Saludos.
hola de nuevo !
primero quiero que sepas tu y todos los españoles los que no saben y desconocen quien son en realidad los saharauis pues os digo que simplemente son arabes residentes en el sur de marruecos y que antes de que viniera el reino alauita habia otros reinados musulmanes y arabes esa parte de nuestro amado marruecos que es el sahara marroqui siempre pertenecio a esos reinados antiguos y que sepais que el mismo pueblo de marruecos de hoy en dia se considera el mismo pueblo el de esa epoca de la revolucion musulmana asi que un marruecos sin su sahara es algo imposible .
y a ti ingnorante te digo que el sahara marroqui siempre hasta antes de que pareciera el islam formaba parte de lo que es marruecos hoy en dia tambien esta la cuestion de ceuta y melilla y las islas y peñones cercanas a marruecos !
no quiero descutir mas del tema solo os digo que el unico pueblo que conoce a la historia de marruecos y de su sahara mas que nadie son los propios marroquies que yo soy uno de mas .
!VIVA EL SAHARA MARROQUI!
!VIVE LE MAROC!
y por cierto amigo te voy a decir algo sobre lo que dejiste en tu comentario a que marruecos es el pais mas occidental en el mundo arabe pues me parece mas tonta y insegnificante esa palabra como la mentira de gorge w.buch sobre las armas de destruccion masiva en irak !.
que sepas y que sepa todo el mundo tambien que marruecos es un pais cien por cien musulman y arabe y que solo hay una muy pequeña menoria no practicante del islam pero si le preguntases a cualquiera de esos no practicantes o mejor dicho no muy buenos musulmanes te deria que es musulman y que kree en solo un dios y en su profeta y enviado mohamed !
te lo digo porque yo soy marroqui y conozco a mi pais muchisimo mas que cualquier extranjero como tu asi que marruecos no parece nada a los paises occidentales ni su pueblo lo es .
!VIVA EL ISLAM!
!VIVE LE MAROC!
Breve historia del Sahara Occidental
1509-2004
1509
Legitimación del derecho de España a establecerse en una franja costera del Sáhara tras un acuerdo con Portugal.
1884
Una expedición española llega a los terrenos costeros de Marruecos para comprobar su ocupación. El año siguiente España envía a la zona del Sáhara su primera guarnición.
1886
La Sociedad Geográfica Española organiza una expedición a la zona de Adran Temar, que concluye con un acuerdo con el sultán que reconoce la soberanía española sobre la región del Río de Oro. Comienza la colonización a base de acuerdos concretos con los líderes locales.
1900
Firma del Tratado de París, entre España y Francia, que reduce a la mitad la extensión del territorio ocupado por España.
1920
La aplicación del Tratado de París establece los límites definitivos del Protectorado español.
1934
Los notables de las tribus saharauis firman un sometimiento amistoso en virtud del cual se comienza a conocer como “Sáhara Español”, que incluye Ifni. Ocupación española de la ciudad de Smara.
1957/58
El Sáhara pasa a ser provincia del protectorado español, lo que provoca los ataques del Frente de Liberación del Sáhara. Por otra parte, tras haber ingresado en la ONU en el 55 España deberá iniciar el proceso descolonizador. En el 58 Inicio de la silenciada guerra de Ifni entre
España y Marruecos, que dura hasta el año siguiente. Los acuerdos de Angra de Cintra fijan los límites del Sáhara Español y establecen la cesión a Marruecos de los territorios septentrionales de la zona del Río de Oro.
1966
El Comité de Descolonización de la ONU estudia la autodeterminación del Sáhara y en el 67 España accede a organizar un referéndum para determinar la autonomía del Sáhara. Creación de la Asamblea General del Sáhara (Yamma).
1969
Cesión de la ciudad de Ifni a Marruecos.
1970
La represión de un brote nacionalista en la capital del Sáhara, El-Aaiún, concluye con 40 muertos. Nace la lucha por la autodeterminación encabezada por la Organización Avanzada para la Liberación del Sáhara, de la que posteriormente surge el Frente Polisario.
1973
Declaración de Argel, que reclama el fin de la presencia colonial española en el Sáhara. Nacimiento del Frente Polisario, que a los diez días comete su primera acción armada. En el 74 España anuncia que en el primer semestre de 1975 se celebrará un referéndum para la
autodeterminación del Sáhara Occidental, que finalmente no se lleva a cabo.
1975
Octubre- El Tribunal Internacional de Justicia de La Haya condena las pretensiones de Mauritania y Marruecos sobre el Sáhara Occidental y no reconoce el derecho a la autodeterminación de la zona.
6 de noviembre
Comienzo de la Marcha Verde, en la que unas 350.000 personas procedentes de Marruecos cruzan la frontera del Sáhara Occidental para recuperar su territorio. Sabia operación orquestada por Hassan II aprovechando el estado terminal de Franco y ofreciendo a
cambio promesas que jamás se cumplieron.
14 de noviembre- Firma del Acuerdo de Madrid entre España (que se compromete a descolonizar el Sáhara), Marruecos y Mauritania, del que queda fuera el Frente Polisario.
1976
Febrero- España cede el Sáhara a Marruecos y Mauritania y retira sus últimos soldados. Proclamación de la República Árabe Saharui Democrática (RASD). El Frente Polisario declara la guerra a Mauritania y Marruecos.
Abril- Marruecos y Mauritania se reparten el Sáhara: dos terceras partes para el primero y el resto para el segundo. Los refugiados saharauis se establecen en campamentos, en la desértica región argelina de Tinduf. La incesante actividad guerrillera del Frente Polisario acaba expulsando a Mauritania en el 79.
1981
Junio- Marruecos acepta la celebración de un referéndum de autodeterminación del Sáhara Occidental, que hasta ahora no ha tenido lugar.
Noviembre- La Comisión de Descolonización de la ONU aprueba una resolución para la autodeterminación, en apoyo del alto el fuego y de la celebración de negociaciones directas entre Marruecos y el Frente Polisario.
1988
Agosto- Marroquíes y saharauis dan el visto bueno a un plan de paz elaborado por la ONU y la OUA que planea el alto el fuego y el control del territorio por el MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental), que prepararían la celebración del
referéndum.
Septiembre- La Asamblea General de la ONU aprueba el plan de paz.
1991
Abril- Naciones Unidas aprueba una resolución que detalla el calendario del plan de apoyo y crea la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental).
Mayo- Se establece el 6 de septiembre de ese año como fecha para el alto el fuego y el 26 de enero de 1992 para el referéndum. Ambas son aceptadas por las dos partes.
Septiembre- Entra en vigor el alto el fuego con el respaldo de los militares de la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental) presentes en El-Aaiún. Pocos días después, el Frente Polisario denuncia las primeras violaciones marroquíes contra este alto el fuego.
1992
Enero- El referéndum previsto no se celebra y el proceso de autodeterminación queda bloqueado por los problemas en la elaboración del censo de la votación. La controversia sobre la población saharaui es uno de los puntos más conflictivos que encalla el proceso sucesivamente.
Septiembre- La marroquinización del Sáhara Occidental se incrementa por la incapacidad de la ONU de mantener el Plan de Paz. Hassan II anuncia la regionalización de la zona.
1994
Tras arduas negociaciones durante el año 93, Marruecos y el Frente Polisario llegan a un acuerdo y establecen unos criterios para la identificación de los votantes. Este proceso empieza pronto a sufrir constantes interrupciones. El Frente Polisario mantiene que deben
prevalecer las cifras coloniales españolas mientras Marruecos pretende duplicar el número de votantes pues en caso de no contar con un censo mayor, perdería el referéndum.
1997
La ONU que en el 96 había decidido suspender el proceso para el referéndum de autodeterminación y reducir el número de militares enviados a la zona, nombra a James Baker representante especial de la ONU para el Sáhara Occidental y se le encomienda la responsabilidad de relanzar el proceso. Comienza nuevamente la complicada identificación de
los votantes.
2000
El Consejo de Seguridad de la ONU suspende el referéndum que estaba previsto para julio del 2000 y Marruecos expresa su intención de negociar con el Frente Polisario para concederle cierta autonomía, pero cierra las puertas al referéndum.
2001
Marruecos insiste en la inviabilidad del referéndum y en la conveniencia de aceptar el Acuerdo Marco del Estatuto del Sáhara, el llamado Plan Baker, que concede cierta autonomía a la zona pero bajo su soberanía. El proyecto prevé la elección de un Consejo Ejecutivo, con amplias
competencias, y otro Legislativo, nombrado por todos los habitantes del territorio que hayan residido hasta el 2000. Al cuarto año, el Ejecutivo sería elegido nuevamente por el Consejo Legislativo y el resultante trataría con el Gobierno marroquí el estatuto final del territorio, bajo
dos condiciones: primera, que la opción de la independencia queda expresamente prohibida, y segunda, que el electorado incluya a todo ciudadano instalado en el Sáhara un año antes de la votación. El Frente Polisario rechaza esta opción e insiste con el referéndum como única salida. El rey Mohamed VI viajó, en el 26º aniversario de la Marcha Verde, al Sáhara para reafirmar su soberanía sobre la zona. El gesto del monarca es recibido con indignación por los saharauis.
2002
Febrero- Argelia rechaza el Plan Baker y propone a la ONU que ésta administre el Sáhara Occidental. Kofi Annan, secretario general de Naciones Unidas, propone cuatro opciones para solucionar el conflicto del Sáhara Occidental:
1. Continuar con el Plan de Arreglo, que incluye el referéndum de autodeterminación.
2. Continuar con el Acuerdo Marco, aunque con ligeras modificaciones respecto al plan original.
3. Comenzar negociaciones para la partición del territorio.
4. Retirada de la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental)
El Consejo de Seguridad de la ONU prorroga, primero en febrero y posteriormente en abril, el mandato de la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental).
Julio- El último día de ese mes era el fijado para tomar una decisión acerca del futuro del Sáhara, pero el Consejo de Seguridad de la ONU decidió extender la MINURSO hasta enero del 2003 con el objetivo de elaborar una propuesta de solución del conflicto que intente satisfacer a las partes más que las ya existentes.
2003
Enero- James Baker, enviado personal para el Sáhara de Kofi Annan, presenta un plan para el futuro de la ex -colonia española conocido como ‘Nuevo Plan Baker’. Este plan contempla que el territorio saharaui se convierta en una autonomía marroquí durante al menos los próximos cuatro años, celebrándose, al principio de ese periodo, elecciones autonómicas.
Pasado ese tiempo, se produciría un referéndum de autodeterminación, sobre el año 2007 o 2008, en el que los saharauis podrán decidir su futuro.
Esta propuesta no convenció a ninguna de las partes, ya que Marruecos lo ve como una aceptación implícita del derecho a la autodeterminación saharaui, y los saharauis piensan que sus propuestas se diluirán con el paso del tiempo a favor de Rabat.
En julio, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó por unanimidad la resolución 1495, en la que expresa su “apoyo” a la última propuesta sobre el Sáhara del enviado de la ONU, James Baker. Además, amplió hasta el 31 de enero de 20o4 el mandato de la Misión de la ONU para el Sáhara Occidental (MINURSO) con el fin de dar tiempo a Marruecos para que estudiase el plan Baker.
2004
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas prolonga hasta abril la misión de la MINURSO en el Sáhara. Moratinos, Ministro de Exteriores español, asegura en agosto que España “volverá a votar a favor del plan Baker” en el Consejo de seguridad de Naciones Unidas, que se reunirá antes de octubre, si la nueva resolución propuesta “comparte el espíritu” de la que se votó en abril.
Mundoarabe.org, 19/2005
El 14 de noviembre se cumplirán 30 años de los Acuerdos Tripartitos de Madrid por los que el último Gobierno de la dictadura ponía fin a la presencia colonial española en el Sáhara Occidental; cedía la administración temporal a Marruecos y Mauritania -que renunciaría a la misma en 1979-, aunque no la soberanía (nadie puede dar lo que no tiene), y formalmente, no daba por concluido el proceso hasta que “la opinión de la población saharaui se haya expresado válidamente” (Jaime De Piniés, embajador de España en la ONU, 26 de febrero de 1976). La descolonización se llevó a cabo tarde, mal y de manera precipitada ante la presión política a que estaba dando lugar el fin de la dictadura; la división de opiniones (celebración del referéndum de autodeterminación o cesión a Marruecos) en el Gobierno de Arias Navarro, aquejado del “síndrome portugués”; la creciente agresividad de Rabat (Marcha Verde); la ambigüedad de Argelia en los meses precedentes; la actividad militar del Frente Polisario y el apoyo de Francia y EUA a las tesis de Marruecos. La responsabilidad de lo sucedido se reparte, pues, entre el Gobierno de Arias y el resto de partes implicadas. Además, el conflicto nacía viciado, porque al litigio de soberanía se superponían los efectos de la Guerra Fría y de la pugna por la hegemonía en el Magreb.
La descolonización del Sáhara Occidental dejó entre la opinión pública española un poso de mala conciencia y de responsabilidad histórica que se tradujo en un importante apoyo humanitario al pueblo saharaui. Treinta años después, el apoyo humanitario sigue vivo -y hoy es más necesario que nunca ante la amenaza de penuria alimentaria en los campamentos de Tinduf-. Otra cuestión son las presuntas responsabilidades históricas. Por una parte, los gobiernos de la democracia no son responsables de los desmanes de la dictadura, cuya primera víctima fue, a lo largo de cuatro décadas, la propia población española. Por otra parte, resulta excesivamente fácil culpar de todo lo que acontece en las antiguas colonias a la ex metrópoli, obviando las responsabilidades de las élites dirigentes de estos países tras las independencias. En este caso, la no resolución del conflicto debe más, aunque en desigual medida, a la falta de voluntad política de las partes implicadas (Marruecos y el Frente Polisario -y Argelia-), o incluso a la incapacidad de Naciones Unidas para resolverlo, que al actual -o anteriores- Gobierno de la democracia española. En suma, el Gobierno español debe hacer todo cuanto esté en su mano por mediar en el conflicto y posibilitar una resolución pacífica y justa del mismo en el marco de Naciones Unidas. Y debe hacerlo no tanto por responsabilidad histórica, sino por responsabilidad política en el actual marco de las nuevas relaciones de la UE con los países del Magreb, y por responsabilidad humanitaria, porque la actual situación tiene un elevado coste social, humano y económico sobre los refugiados de Tinduf, la población del Sáhara Occidental, la de Marruecos y, por extensión, del resto del Magreb, en la medida en que impide la construcción de la Unión del Magreb Árabe (UMA), pieza clave para mejorar el comercio interregional, el nivel de vida de sus habitantes y las relaciones con la UE.
Al mismo tiempo, cualquier mediación debe tener en cuenta los cambios habidos desde 1975. Por una parte, el escenario resultante de la guerra de 1976-1991, que supuso una internacionalización del conflicto, pero que, sobre el terreno, ganó Marruecos, que sigue ocupando las partes útiles del territorio; y que, en la esfera diplomática, ganó, parcialmente, el Frente Polisario, puesto que la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) fue reconocida por la mayoría de países africanos, lo que dio a pie a su entrada como miembro de pleno derecho en la Organización para la Unidad Africana (OUA) en 1984, y por diversos países de los cinco continentes entre los que no se contaban, sin embargo, ni las grandes potencias, ni la mayoría de países árabes y europeos. Y por otra, el proceso de paz pactado entre las partes en 1988 ha evidenciado las limitaciones de la mediación de Naciones Unidas, ya que nunca ha podido ser aplicado ni en su versión original (el Plan de Arreglo de 1990-1991), ni en la vía autonomista planteada por James Baker en 2001 y 2003.
Con la intención de analizar el conflicto, el Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed) reunió a una treintena de expertos en un seminario internacional (Madrid, 2-4 de junio) que elaboraron las siguientes conclusiones. Primero, la necesidad de efectuar un nuevo diagnóstico atendiendo a los cambios producidos en el escenario internacional (fin de la Guerra Fría, unilateralismo, globalización), regional (crisis de Argelia, proceso de transición -tímida y limitada- en Marruecos, disidencias en el Frente Polisario, situación de la población de Tinduf y del Sáhara Occidental), y en las sociedades marroquíes y saharauis. Los cambios han afectado directamente al conflicto y el bloqueo ha permitido la aparición de nuevas formas de organización económica, pero también de comercio ilegal y de paso clandestino de emigrantes con riesgo de sus vidas por la existencia de minas en la zona de nadie que existe entre Marruecos y el Frente Polisario. Segundo, integrar las iniciativas procedentes de una emergente sociedad civil saharaui y marroquí, que demandan nuevas respuestas, que no están dispuestas a esperar otros 30 años para encontrar una solución y que tienen puntos en común a favor de la libertad de expresión, el respeto a los derechos humanos y la modernización de Marruecos y del Sáhara Occidental. Tercero, instar a la UE a comprometerse en la resolución del conflicto incluyéndolo, como punto prioritario, en su agenda de política exterior mediterránea y de vecindad. Por último, constituir un Grupo Internacional de Trabajo, con capacidad de interlocución con las partes, que ayude a romper el bloqueo actual buscando el apoyo de foros internacionales y de las sociedades civiles y de los países vecinos concernidos por el conflicto.
Por último, no está de más advertir de que, más allá del movimiento táctico del Frente Polisario del pasado mayo -manifestaciones de El Aaiún-, la prolongación del estancamiento actual sólo puede redundar en una agravación de la situación y en la desesperación de una población que ve comprometido su futuro por un conflicto sin salida. Hoy es más necesaria que nunca la mediación internacional para encontrar puntos de aproximación entre las partes. En esta línea se mueve la diplomacia española que ha intensificado los contactos para encontrar una salida en el marco de Naciones Unidas, conseguir el nombramiento del nuevo Enviado Personal del Secretario General, Peter van Walsun, ex embajador de Holanda en Naciones Unidas, y de un nuevo responsable de la Misión de Naciones Unidas para la Organización del Referéndum en el Sáhara Occidental -Minurso-, función que recaerá, probablemente, en un diplomático europeo mediterráneo. A partir de ahora, la Minurso tiene que elaborar un informe sobre los acontecimientos de El Aaiún y arbitrar medidas de confianza entre las partes: el Frente Polisario debería, tal como ha prometido, liberar a los presos marroquíes y esclarecer el trato dado a los disidentes, y Marruecos dar cuenta de los desaparecidos saharauis y comprometerse a no utilizar en el futuro la fuerza y la represión (policial y judicial) contra las manifestaciones de los independentistas saharauis.
mundoarabe
Sáhara Occidental, un proyecto para pactar el consenso
Mundoarabe.org, 9/06/2007
Después de tres décadas de una travesía del desierto llena de contradicciones, el Gobierno marroquí, que siempre se negó a aceptar cualquier tipo de solución para el Sáhara, acaba de presentar ante la ONU un plan de autonomía para la región. Una breve lectura de este texto me lleva a pensar que Marruecos formula voluntariamente una salida positiva a través del diálogo, y lo que es más, realiza abiertamente un llamamiento a un consenso negociable. Apelar a la autonomía como forma democrática de reconocimiento pleno de las realidades socioculturales de un país que se define como multicultural y diverso, como es el caso de Marruecos, implica en el marco de la actual transición una voluntad deliberada de establecer de manera definitiva la alternativa democrática que requiere la sociedad marroquí en su conjunto. En mi opinión, la autonomía de la región del Sáhara ha sido concebida como una etapa transitoria de un plan más amplio y sostenido: dotar también a las demás regiones de autonomía.
Más significativo es aún que Marruecos acepte oficialmente, y por primera vez, el principio incondicional de la negociación como plataforma plausible en el marco de su soberanía. Las competencias conferidas a los saharauis en el plan de autonomía dan la impresión de que Marruecos reconoce la plena lógica autonómica sin recurrir a las tradicionales referencias que dictaban las reglas centralistas del Estado nacional, tanto respecto al derecho histórico sobre el Sáhara como al arsenal conceptual que floreció durante la época de Hassán II para sostener ese derecho y llevar a cabo políticas acordes con él, dentro y fuera de Marruecos. Este discurso frenético y dominante está dejando hoy de resonar en todos los ámbitos.
Por último, el hecho de insistir en que esta iniciativa está abierta a todas las partes, con el fin de llegar a una solución de compromiso y desencadenar una dinámica de paz, significa para Marruecos un paso jamás dado de una manera tan clara y deliberada.
Siendo formalmente favorable a la “autodeterminación” del pueblo saharaui desde septiembre de 1974 -fecha en que la izquierda marxista adoptó plenamente y con valentía esta firme actitud política, que significó la causa más costosa de toda su historia y por la que cerca de 200 militantes sufrimos largas penas de prisión bajo el dominio de Hassan II-, no tengo en la actualidad la menor duda de que la situación de aquellos de los saharauis establecidos en la hamada, en territorio argelino, está pendiente, como así ha sido desde hace más de treinta años, de una solución que pueda conducir a un desenlace definitivo del conflicto. Dicho esto, quisiera añadir también que esta solución requiere, ineludiblemente, que los dirigentes saharauis acepten el principio de la negociación para llegar a un consenso entre las dos partes beligerantes.
El plan de autonomía marroquí es una oportunidad histórica inigualable, que me lleva a hacer tres precisiones: en primer lugar, que la aceptación del principio de negociación para definir el futuro del Sáhara, en el marco de una autonomía como modelo que reconozca los derechos del pueblo saharaui, incluso su derecho a la autodeterminación, tiene que facilitar, en plena libertad, el acceso de este pueblo a definir sus deseos y a concretar sus aspiraciones sin ninguna imposición, por la fuerza o por la presión, de aquellos que pretenden ser sus representantes legítimos. Es necesario también señalar en este sentido que cuando admitimos que el Frente Polisario es el único representante del pueblo saharaui, aniquilamos al 60% de los saharauis que, viviendo en Marruecos, se consideran como tales.
La segunda precisión está relacionada con la pretensión del Frente Polisario de ser el único y legítimo representante del pueblo saharaui. No se puede negar el hecho de que esa aspiración ha sido desde siempre, y en consonancia con el clásico lema liberador de la OLP, una forma de impedir cualquier riesgo procedente del exterior de desarticular una entidad articulada. Ahora bien, si tenemos en cuenta los múltiples cambios que se han producido a lo largo de su historia, así como el surgimiento de una nueva generación en la vida social y política del pueblo saharaui, tanto en Marruecos como en la hamada, desde 1975, podemos llegar fácilmente a la conclusión de que la autenticidad de la supuesta representación legítima y única del pueblo saharaui carece seriamente de credibilidad.
La tercera precisión emana de una situación extrañamente curiosa que sigue teniendo un peso muy significativo tanto en el seno del Frente Polisario como en el ámbito de la propia República Árabe Saharaui. Se trata de esa estructura centralista, típicamente leninista, y procedente sin duda del periodo en que se formó el Frente Polisario como organización de lucha armada. Aunque éste ha celebrado diversos congresos a lo largo de esos treinta años de militancia, el modelo de su estructura organizativa básica ha persistido sin sufrir cambios, ejerciendo el correspondiente poder absoluto y, sobre todo, empeñándose en mantener viva y activa la ideología de la dominación, con el fin evidente de preservar la hegemonía de la clase dirigente. En este sentido, el mantenimiento de este modelo ha servido también como pretexto para eliminar cualquier posible forma de oposición. Las estructuras del Estado saharaui son monolíticas y predeterminadas, y se aprovechan de la precariedad y de la falta de democracia existentes en los campamentos para hacer perdurar pragmáticamente una cohesión social mantenida con firmeza por un sentimiento revolucionario permanente.
Desde 1999 hay un alto el fuego en el Sáhara. El Frente Polisario, como se puede comprobar, no está dispuesto, aunque a veces declare lo contrario, a reanudar su política militar, que tantos daños causara, no sólo a Marruecos, sino a sí mismo. Marruecos, por su parte, muestra la actitud de quien tiene la situación controlada. Pero las dos partes en realidad sufren, en diversos grados, la misma situación: la imposibilidad de encontrar un punto de partida común para conseguir la paz para el pueblo saharaui.
La propuesta autonómica marroquí, que establece y expresa oficialmente la negociación, por primera vez en la historia del conflicto, llega en un momento decisivo en que tal vez el Frente Polisario esté políticamente en la obligación de “autodeterminarse” para emprender, sin condición ninguna, la tarea de reconciliar al pueblo saharaui con su verdadero futuro en el marco de un Marruecos democrático.
Por Abdelkáder Chaui, novelista marroquí, autor de Patio de honor. Pasó años encarcelado en Marruecos por defender el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental.
mundoarabe
Lo realmente lamentable de esta estúpida discusión es que me digas precisamente a mi que he defendido el mundo árabe en general, a Marruecos en Particular y al Islam como algo propio contra la mucha gente de este país y de otros que estan contínuamente difamándolos.
Es realmente lamentable y despreciable que lo hagas.
Amo Marruecos más de lo que puedas imaginar, yo soy casi marroquí, nací en España por pura casualidad y vivo en España también por pura casualidad pues me hubiera quedado para siempre en Marruecos.
Pero la verdad, convivir con gente como tú es casi tan malo como convivir con las gentes de este país que desprecian como lo hacen a una de las pocas tierras que amo.Marruecos y su región del Rif donde tantos años pasé.
Te has equivocado conmigo, así que te ruego que no sigas por ese camino.
السـلام عـلـيـكـم
hola de nuevo amigo puede que tengas razon que me he pasado con tigo sera porque no te conozco en persona pero es que tu tambien debes intenderme es que como tu sabes hay muchos españoles y hasta hay asociaciones españolas que apoyan al enemigo de nuestra integridad territorial en nuestras provincias del sur de marruecos y lo llamais el sahara occidental puede que tu y muchos españoles llamen asi a nuestro sahara marroqui y es marroqui por muchas razones historicas y geograficas no quiero darte mas detalles te pido perdon si no eres de esa jente que utilizan el internet como una manera de apoyar a una panda de separacistas enemigos de nuestro amado pais marruecos y la RASD es considerada tambien como la banda separacista de eta en españa como este sitio http://www.saharalibre.es entonces ya se realmente que me he pasado con tigo .
!VIVA EL SAHARA MARROQUI Y VIVA MARRUECOS!
السـلام عـلـيـكـم
Efectivamente, te has pasado y mucho.
Una cosa es que tu opines sobre éste o cualquier otro asunto como te venga en gana, es un derecho que tienes aquí y otra muy diferente que me acuses de cosas falsas.
Si hubieras leído todo lo que he escrito sobre el mundo árabe o sobre el Islam, no hubieras soltado las barbaridades que has soltado.
Y ten en cuenta una cosa, en este caso que nos ocupa, me limito a informar sobre hechos históricos y te pomgo informes de la prensa árabe, de la ONU y de los historiadores.
En el caso de Ceuta y Melilla, además de este tipo de datos, he colgado la información tal y como se ve y se percibe desde Marruecos e incluso he dicho como se ha sentido vuestro rey. Pero ésto no pareces haberlo leído, solo has leído y juzgado lo que a ti no te gusta y que a ti no te guste no significa que sea falso.
En cuanto a la Historia de Marruecos, permíteme que te diga que para conocerla no es necesario ser de allí y yo la conozco, igual mejor que tú porque no estoy influenciado por intereses internos.
Insisto, hay gente que opina como tú has dicho, eso es cierto pero yo no soy así. Te lo repito, para mi Marruecos es mi segunda patria, no me quieras hacer comulgar con ruedas de molino.