“La propaganda intenta forzar una doctrina sobre la gente… La propaganda opera sobre el público general desde el punto de vista de una idea y los prepara para la victoria de esta idea.” Adolf Hitler escribió estas palabras en su libro Mein Kampf (1926), en el cual por primera vez aboga por el uso de la propaganda para difundir los ideales del nacional-socialismo — entre ellos racismo, antisemitismo, y anti-bolshevismo.
Tras la toma del poder por los nazis en 1933, Hitler estableció un ministerio de ilustración publica y propaganda encabezado por Joseph Goebbels. La meta del ministerio era asegurar que el mensaje nazi fuera comunicado con éxito a través del arte, la música, el teatro, las películas, los libros, la radio, los materiales educativos, y la prensa.
Había varios públicos para la propaganda nazi. A los alemanes se les recordaba la lucha contra los enemigos extranjeros y la subversión judía. Durante periodos que precedían la adopción de legislación o medidas ejecutivas contra los judíos, las campañas de propaganda creaban un ambiente tolerante de la violencia contra judíos, en particular en 1935 (antes de las leyes raciales de Nuremberg de septiembre) y en 1938 (antes del aluvión de legislación económica antisemita que siguió la noche de los cristales rotos). La propaganda también fomentaba la pasividad y la aceptación de las medidas propuestas contra los judíos, porque éstas aparecían representando al gobierno nazi como interviniendo y “restaurando el orden”.
La discriminación — real y percibida — contra la población alemana en países de la Europa oriental que como Checoslovaquia y Polonia habían ganado territorio a costa de Alemania después de la primera guerra mundial, fue un tema de la propaganda nazi. Esta propaganda intentó obtener la lealtad política y la llamada conciencia racial entre las poblaciones étnicamente alemanas. También intentó engañar los gobiernos extranjeros — incluyendo las potencias Europeas — y convencerlos de que la Alemania nazi sólo estaba haciendo demandas razonables de concesiones y anexos.
Después de la invasión alemana de la Unión Soviética, la propaganda nazi dirigida a los civiles en Alemania y a los soldados, policías y auxiliares no alemanes sirviendo en los territorios ocupados enfatizó los temas que unían al comunismo soviético con el judaísmo europeo, presentando a Alemania como defensora de la cultura “occidental” contra la amenaza “judeo-bolchevique”, y pintando una imagen apocalíptica de lo que ocurriría si los soviéticos ganaran la guerra. Esto fue el caso en particular después de la derrota catastrófica de los alemanes en Stalingrado en febrero de 1943. Estos temas pueden haber sido útiles para persuadir a los alemanes nazis y no nazis, como así a colaboradores locales a seguir luchando hasta el fin.
Las películas en particular jugaron un papel importante en diseminar el antisemitismo, la superioridad del poderío militar alemán, y la maldad intrínseca de los enemigos tal como eran definidos por la ideología nazi. Las películas nazis representaban a los judíos como criaturas “subhumanas” infiltrándose en la sociedad aria. Por ejemplo, El Judío Eterno (1940), dirigida por Fritz Hippler, describía a los judíos como parásitos culturales vagabundos, consumidos por el sexo y el dinero. Algunas películas, como El triunfo de la voluntad (1935) de Leni Riefenstahl, glorificaban a Hitler y el movimiento nacional socialista. Otros dos trabajos de Leni Riefenstahl, Los Festivales de las Naciones y El Festival de la Belleza (1938), presentaban los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín y fomentaban el orgullo nacional por el éxito del régimen nazi en las Olímpíadas.
Los diarios en Alemania, sobre todo Der Stürmer (El Atacante), imprimían tiras cómicas que usaban caricaturas antisemitas para representar a los judíos. Después que los alemanes empezaron la Segunda Guerra Mundial con la invasión de Polonia en septiembre de 1939, el régimen nazi usó la propaganda para inculcar en los ciudadanos y soldados alemanes que los judíos eran no solamente subhumanos sino también enemigos peligrosos del Reich alemán. El régimen intentaba obtener apoyo, o por lo menos asentimiento, para las políticas dirigidas a remover permanentemente a los judíos de las áreas alemanas.
Durante la implementación de la llamada Solución Final, el asesinato masivo de los judíos europeos, los oficiales de las SS en los centros de exterminio forzaron a las victimas del Holocausto a mantener la decepción necesaria para poder deportar los judíos de Alemania y la Europa ocupada lo más fácilmente posible. Los oficiales de los campos de concentración y exterminio forzaron a los prisioneros, muchos de los cuales serían asesinados en las cámaras de gas, a mandar postales a sus casas diciendo que los trataban bien y vivían en condiciones buenas. Así, las autoridades de los campos usaban la propaganda para cubrir las atrocidades y el asesinato masivo.
En junio de 1944, la Policía de Seguridad alemana permitió a un equipo de la Cruz Roja Internacional inspeccionar el campo-ghetto de Theresienstadt, ubicado en el Protectorado de Bohemia y Moravia (hoy la Republica Checa). Las SS y la policía establecieron Theresienstadt en noviembre de 1941 como un instrumento de propaganda para el consumo domestico en el Reich alemán. El campo-ghetto se usó como una explicación para los alemanes que estaban confundidos por la deportación de judíos alemanes y austríacos ya ancianos, veteranos de la guerra incapacitados o artistas y músicos famosos localmente, hacia “el este” para “trabajar”. En preparación para la visita de 1944, el ghetto se sometió a un programa de “embellecimiento.” Después de la inspección, los oficiales de las SS en el protectorado produjeron una película usando a los residentes del ghetto como prueba del tratamiento benévolo que los “residentes” judíos de Theresienstadt supuestamente disfrutaban. Cuando la película se completó, los oficiales de las SS deportaron a la mayoría del “elenco” al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau.
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Fuente:United States Holocaust Memorial Museum, Washington, D.C.































Premio recibido desde
Premio que me han otorgado desde
El conflicto de Oriente Próximo
Desarticulada en Tel Aviv una célula neonazi integrada por israelíes de origen judío
Los ocho detenidos pretendían conmemorar el cumpleaños de Hitler en el Museo del Holocausto
NAIARA GALARRAGA – Jerusalén – 10/09/2007
La prensa israelí, que presta escasísima atención a lo que ocurre fuera de sus fronteras, suele informar con frecuencia de incidentes antisemitas ocurridos en cualquier rincón del extranjero. En el Estado judío también se dan, aunque muy rara vez. La policía anunció ayer el desmantelamiento de una célula neonazi integrada, para horror de sus compatriotas, por ocho jóvenes israelíes. Todos llegaron a Israel gracias a la Ley de Retorno, que garantiza la nacionalidad a cualquiera con un abuelo judío.
Los arrestados emigraron a Israel, creado hace 60 años como refugio para los judíos de todo el mundo, desde países de la ex URSS. Los supuestos neonazis, de entre 17 y 19 años, están acusados de atacar a judíos religiosos, trabajadores foráneos, drogodependientes y homosexuales.
Uno de los vídeos confiscados al grupo muestra cómo varios de los detenidos rodean a un drogadicto, le obligan a arrodillarse y a pedir perdón al pueblo ruso por ser judío y yonqui, para luego patearle sin piedad. Entre lo requisado: uniformes nazis, retratos de Hitler, cuchillos, cinco kilos de explosivos, una pistola y un fusil M-16 del Ejército israelí.
Los miembros de esta banda fueron detenidos en Petah Tikva, cerca de Tel Aviv, hace un mes. Pero la censura militar impidió informar de los detalles hasta ayer. Los sospechosos están en prisión preventiva. Aunque de antepasados judíos, los arrestados, salvo uno, son de religión cristiana. Dos de ellos llevaban tatuado el 88, es decir, “¡Heil Hitler!”. La investigación, comenzada hace un año con la aparición de esvásticas en dos sinagogas, ha desvelado detalles estremecedores: el grupo supuestamente pretendía conmemorar el cumpleaños del führer en Yad Vashem, el museo más emblemático de Israel, que recuerda a los judíos asesinados en el Holocausto.
Los israelíes reaccionaron con horror e indignación. El primer ministro, Ehud Olmert, reconoció que el suceso revela “un fracaso educativo” y pidió que no se culpe a la minoría rusa, uno de cada siete israelíes. Algunos diputados reclamaron que se deporte y retire la nacionalidad a los sospechosos.
Ley de Retorno
Y pidieron que se endurezca la Ley de Retorno. Las autoridades israelíes reconocen que esta legislación, en vigor prácticamente desde la creación de un Estado que se define como “judío y democrático”, permitió a decenas de miles de personas con vínculos más que dudosos con el judaísmo huir del bloque soviético tras la desintegración de la URSS y emigrar a Israel con todas las facilidades económicas que recibe cualquiera con al menos un abuelo judío. El diputado árabe-israelí Ahmed Tibi recordó que estos neonazis recibieron automáticamente la nacionalidad israelí, mientras que los árabes-israelíes no pueden traer al país a sus familiares de Cisjordania.
Nunca antes Israel había desmantelado un grupo neonazi tan organizado. “La trágica ironía es que habían sido elegidos para ser aniquilados por aquellos a los que intentan emular”, afirmó la Liga Antidifamación, un poderoso lobby estadounidense que lucha contra el antisemitismo. El supuesto líder de la banda, Eli Boanitov, escribió en uno de los chats descubierto por la policía: “Mi abuelo es medio judío, así que no voy a tener hijos para que ese pedazo de mierda [el bebé] no tenga una gota de sangre judía”.
http://www.elpais.com/articulo/intern…
Palestina pertenece a los palestinos, afirman judíos ortodoxos- Enlace 1
Texto del artículo:
Dicen “Neturei Karta”, religiosos judíos
La religión debería permanecer afuera del campo político. ¿Por qué,
por lo tanto, si se es ateo y laico, hay que hablar de religión?
Porque llegamos a pensar que la intervención del factor religioso no
puede ser ignorada por los que quieren comprender el trasfondo de la
política de dominación que Israel ejerce sobre sus vecinos árabes.
Los rabinos Dovid Weiss, Moshe Beck, Moishe Arve Friedman, por
ejemplo, pertenecientes a un movimiento que combate encarnizadamente
el sionismo, contribuyen un esclarecimiento sorprendente. Vestidos de
ese atuendo tradicional, salido directamente de la Edad Media, su
aspecto contrasta singularmente con la originalidad de lo que tienen
que decir.
Por eso, su llegada a París, para expresar su plena solidaridad a
Yasir Arafat, moribundo en ese momento en el hospital de Clamart, no
pasó desapercibida.
Calificados de enemigos por los sionistas de derecho así como por los
de izquierda, critican agresivamente un cierto judaísmo y consideran
como un crimen y una vergüenza las condiciones en las que Israel
quiere defenderse, y ven esta actitud como una usurpación perpetrada
en nombre de la religión judía.
A los que dicen que “la Tierra Santa pertenece a los judíos” replican
que reivindicar esta tierra es un verdadero “fraude”. Palestina
pertenece al pueblo palestino, según el rabino neoyorquino Dovid
Weiss, cuyas declaraciones reproducimos a continuación:
S. Cattori
¿Qué significa el nombre “Neturei Karta» (1)?
“Neturei Karta”, significa “guardianes de la ciudad”, en contraste con
las fuerzas del orden, que en realidad son los elementos
“destructores”. Los verdaderos protectores, de una comunidad humana
sea cual sea, son los sabios y los hombres devotos.
¿De cuándo data la creación de la organización Neturei Karta?
Creada en 1938, en Jerusalén, por disidentes del partido ortodoxo
Agoudat Israel, «Neturei Karta» cuenta actualmente con decenas de
miles de miembros en Israel y cientos de miles en el mundo, sobre todo
en Nueva York y en Londres.
El nombre de «Neturei Karta» se aplica a aquellos de entre los judíos,
que rechazan el sionismo. No se trata de una organización estructurada
como tal. Sin embargo, nuestro grupo tiene estatuto de observador en
la ONU.
No somos de ninguna manera parias o una secta, como quisiera hacer
creer la revista Jewish Week, por ejemplo. Consideramos que la idea
misma de una soberanía temporal judía es contraria a las enseñanzas de
la Tora.
Se considera a «Neturei Karta» a la vez como religiosa ortodoxa y
antisionista. ¿Cómo reconcilia ambas posiciones?
Los miles de sabios y santos que se reclaman de la Tora y se baten
contra el sionismo desde fines del Siglo XIX, aman profundamente al
pueblo judío. El antisionismo fue fuertemente mayoritario entre los
judíos hasta 1948. Iba desde Chaim Soloveichik y Shalom Dov Ber
Loubavitch (1866-1929) en Europa del Este, hasta Samson Raphael Hirsch
en Alemania y Shlome Eliezer Alfondri en Marruecos.
Todas estas personas estaban convencidas de que el sionismo sólo podía
tener efectos catastróficos para los judíos, tanto en el plano
espiritual como en el material. Esto, por desgracia, se confirma un
poco más con cada día que pasa.
¿La base de Neturei Karta es Israel?
Durante siglos judíos devotos se instalaron en Tierra Santa para
honorar a Dios. Hubo un aflujo a fines del Siglo XIX, sobre todo a
Jerusalén. En toda Palestina, esos grupos de judíos venidos de todo el
mundo, fueron un ejemplo de buena vecindad con los árabes autóctonos.
¿Cuáles son sus relaciones con los judíos ortodoxos que han aceptado
un papel político dentro del Estado de Israel?
Se trata de personas que comparten nuestro antisionismo pero que, por
razones pragmáticas, practican el diálogo con las autoridades
israelíes. Estamos de acuerdo en el fondo. Sin embargo, nosotros somos
más rigurosos: nos negamos a servir en el ejército israelí, no
aceptamos ninguna ayuda financiera del Estado israelí, nos negamos a
participar en los procesos electorales. En todo caso, nos negamos a
poner los pies en Israel.
Los sionistas de izquierda los combaten, los antisionistas los
ignoran. ¿No tienen ustedes la impresión de predicar en el desierto?
La mismísima izquierda israelí ha perdido la fe en su efímera
ideología. Vea por ejemplo la posición desilusionada de “nuevos
historiadores” como Benny Morris que ataca vivamente los mitos
fundadores del Estado de Israel.
En cuanto a la derecha israelí: ¡califica de traidores a los
dirigentes israelíes! Los unos y los otros no ven salida al enredo
político y militar – un verdadero caldero de odio – que ha generado el
Estado de Israel. Hay que destacar que los propios “religiosos
sionistas” consideran, ahora, que el Estado israelí ha traicionado el
“verdadero sionismo”. Todo esto demuestra que están buscando una nueva
ubicación.
¿Así que, según ustedes, el judaísmo no es un asunto de etnia o de
cultura?
De ninguna manera. El judaísmo es exclusivamente una comunidad de fe,
y lo ha sido desde la época de Moisés. La promesa divina revelada
sobre el Sinaí, de la posibilidad de que los judíos vivan en Tierra
Santa, no tenía nada que ver con un privilegio incondicional. Al
contrario, sus pecados debían conducirlos al exilio y a crueles castigos.
¿Por lo tanto los judíos han fracasado en su misión?
Han fallado dos veces. Por eso el Templo de Jerusalén fue destruido
dos veces. Y viven actualmente su segundo exilio. El exilio tiene por
objeto menguar nuestro orgullo y hacernos tomar conciencia de nuestros
pecados.
¿Pero el exilio terminará por llegar a su fin?
Los únicos medios eficaces para terminar con el exilio son de orden
espiritual: el arrepentimiento y las virtudes que son indisociables:
la plegaria, el estudio de la Tora y las buenas acciones.
Ni la potencia militar ni las presiones políticas pondrán fin al
exilio. La agresión hacia otros pueblos es catastrófica.
A nivel mundial, actualmente, el sionismo lleva a numerosos musulmanes
a considerar a los judíos como enemigos. Y también a ver a Estados
Unidos como su enemigo, siendo que antes de 1948 era todo lo
contrario. El resentimiento de gran parte del Tercer Mundo contra
Estados Unidos proviene de su apoyo político y militar a la causa
sionista.
Todos los judíos solían reconocer el exilio como un justo castigo. Fue
así durante dos mil años, y esta conciencia constituía, precisamente,
el remedio frente al exilio.
¿Cuáles son sus relaciones con los diferentes pueblos con los que
ustedes conviven?
Samson Raphael Hirsch, dirigente de la comunidad judía alemana en el
Siglo XIX, insistía en nuestro deber de vivir y trabajar en cada país
como verdaderos patriotas de los sitios en los que residíamos. Eso,
para que nuestras energías, materiales, físicas, espirituales, fueran
puestas al servicio de las naciones que nos ofrecen su hospitalidad.
Por eso Dios nos exhorta a no buscar jamás nosotros mismos el
restablecimiento de nuestra nación y a no carecer jamás de lealtad
hacia aquellos que nos aceptan.
¿El antisemitismo: sigue siendo un peligro en nuestra época?
Hay amenazas reales. Hay amenazas que sólo parecen ser reales. Y hay
también amenazas fomentadas por los sionistas. No hay que sorprenderse
de que susciten un inmenso resentimiento entre los “gentiles”. Tanto
musulmanes como cristianos.
¿Considera por lo tanto el sionismo como negacionismo ante la voluntad
divina?
Exactamente: es una negación de la esencia espiritual del pueblo judío
y de la providencia divina en cuanto a los asuntos humanos. El
sionismo es una consecuencia de las frustraciones de judíos
no-creyentes como Teodoro Herzl. Esa gente renegaba de la Tora y
renegaba de Dios.
Predicaban un baño de sangre y han hundido a los ingleses, a los
árabes y a los judíos en una espiral de violencia.
El sionismo es un revisionismo desfachatado en relación con el sentido
dado tradicionalmente a nuestro exilio. Desde el comienzo, los
sionistas han considerado la provocación de ríos de sangre para lograr
sus objetivos. El terror y el contraterror, las expropiaciones, una
guerra en cuanto otra termina, en eso se ha convertido la vida diaria
de judíos y árabes.
Los inocentes, y demasiado a menudo mujeres y niños, pagan por esta
tragedia. EE.UU. y todo Occidente están arraigados en el sionismo. Si
no participaran en el baño de sangre en Medio Oriente no existiría
ningún problema con el Tercer Mundo, ni ningún “terrorismo”.
Los tentáculos del sionismo son tales que los países occidentales son
sus lacayos, lo que da una dimensión mundial al conflicto.
Todo esto había sido perfectamente previsto en el Talmud, que
multiplicó las advertencias.
¿Se trata de una oposición entre materialistas y espiritualistas?
Los sionistas cometen el espantoso error de negar el Espíritu. Creen
que obtendrán la salud por medios materiales, de ahí la agresión. Se
enorgullecen de subrayar su estructura política reforzada por un
ejército; quisieran imponer a todos los judíos sus proyectos y
amenazar a los que se oponen. También hacen todo lo posible por
destruir a políticos y autores no-judíos por poco que pongan en duda
sus reivindicaciones.
¿Es susceptible el sionismo de envenenar las relaciones entre judíos y
no-judíos?
Exactamente. Porque sus nefastos efectos van muy lejos. Para muchos
judíos en el mundo, el sionismo ha reemplazado trágicamente la antigua
fe. Llega al punto en el que ya no se comprenden ellos mismos, desde
el instante en el que una lealtad nacional sin sentido se convierte en
la única ley que rige su vida.
La agresión permanente de los judíos, en guerra perpetua contra sus
vecinos no-judíos, es inmoral. Han creado organizaciones judías que
pretenden controlar a los pueblos, a las naciones y a las otras
religiones, con el pretexto de defender los intereses judíos. Pero, en
realidad, son ellos los que los ponen en peligro.
Hay sionistas que se dedican a dictar a grupos raciales o étnicos lo
que deben o no deben decir, creer o no creer y que pasan su tiempo
humillándolos y exigiendo excusas.
Desde los clérigos a los nacionalistas negros, deben todos pedir
perdón incansablemente a los judíos, por agravios reales o
imaginarios. Y no hablemos del acoso financiero que hacen pesar sobre
alemanes o suizos, a quienes exigen constantemente que paguen
“reparaciones”.
Reparaciones financieras, en el caso suizo, sin relación con el más
mínimo daño real. Ese chantaje va del boicot económico a las puestas
en cuarentena diplomáticas.
¿Por lo tanto considera que el sionismo es una amenaza?
Escuche, los sionistas influencian a los gobiernos. Los llevan a
conducir guerras y a organizar embargos en función de las eventuales
consecuencias para Israel. Y los políticos estadounidenses son
sometidos a presiones o amenazados con toda clase de calumnias si no
son suficientemente leales… ¡a Israel!
Si antes los judíos eran la humildad personificada, e inspirados por
la fe, ahora se caracterizan por su triunfalismo secularizado. La
enorme acumulación de riquezas y poderes por el sionismo hace difícil
la transmisión del mensaje de la Tora.
El sionismo lleva a comunidades de todo tipo a enfrentarse las unas
contra las otras, a enfrentarse contra aquellos que consideran,
erróneamente, como representantes del judaísmo. Pero esas tensiones
son alentadas por el sionismo.
A través de la arrogancia contra los no-judíos, por etapas sucesivas:
“primero os vamos a instruir; luego os combatiremos; finalmente seréis
arrestados”, los sionistas han revelado su insensibilidad hacia sus
vecinos y su total desdén por sus derechos humanos. Así alimentan el
antisemitismo y exasperan los espíritus. Vale decir que los sionistas
necesitan el antisemitismo.
Donde no existe antisemitismo, lo fabrican. Así y por ese motivo,
Israel se ha convertido en el país más peligroso del mundo para los
judíos. Después de cinco sangrientas guerras, todo el mundo vive con
el terror.
Contrariamente a la imagen “machista” del sionista, los judíos son
actualmente más débiles que nunca. En cantidad, somos insignificantes.
La Biblia nos llama a ser “un reino de sacerdotes y una nación santa”,
y las posesiones materiales no deberían ser más que medios para hacer
reinar la justicia y el amor hacia todos los seres humanos.
La Tierra Santa, como toda tierra, nos rechaza en cuando pretendemos
ejercer nuestra dominación.
¿Está a favor de la autodeterminación de los palestinos en toda la
Palestina histórica?
Seguro. Los palestinos deben poder apoyarse sobre su propio gobierno.
Nos está prohibido robarles, expulsarlos, someterlos, como lo hace
Israel. Es trágico que todos estos abusos se practiquen en nombre del
judaísmo.
Hemos venido a Francia a expresar nuestra solidaridad al presidente
Arafat y a su familia.
Los árabes no nos odian en absoluto. En Hebrón hemos vivido siempre en
total armonía con ellos.
La Intifada (la insurrección palestina) no es una enfermedad, es una
reacción. Judíos y árabes se han llevado bien durante siglos. El único
problema apareció con la creación de Israel y la ocupación de las
tierras de los palestinos. Los derechos de los palestinos deben
depender de la comunidad internacional y no de Israel. Hay que
terminar con esta prolongada tragedia.
El sionismo es una deformación de la religión judía. El sionismo es lo
que provoca actualmente, como en el pasado, el antisemitismo.
Se les ha visto quemando banderas israelíes en manifestaciones.
¿Quiere decir que ponen la idea del retorno de refugiados palestinos
al centro del debate?
Seguro, porque Palestina pertenece a los palestinos. La idea de una
solución provisoria de dos Estados lado a lado no es ni justa ni
viable. Y los sionistas no son representantes de los judíos. ¡Son
impostores!
Una vez desmantelado el Estado de Israel, estamos seguros de que los
ciudadanos de todas las confesiones tendrán su lugar en el nuevo
Estado, si respetan las leyes.
¿Cuáles son sus relaciones con los musulmanes?
Uno de nuestros dirigentes, el rabino Yosef Chaim Sonnenfeld, ha
mantenido relaciones de amistad y confianza con dignatarios árabes, a
los que rendía visita con toda humildad. Con los árabes cristianos,
nuestras relaciones son igualmente amistosas.
¿Pero no le parece que ahora esta armonía es más bien utópica?
El sistema soviético se derrumbó en una noche. Lo mismo ocurrirá con
el sionismo. El Estado de Israel debe ser desmantelado pacíficamente y
sin tardanza. El espíritu, la plegaria, lo logrará.
Pediremos perdón a los palestinos, y después les pediremos
humildemente autorización para vivir entre ellos.
(1) http://www.nkusa.org (ENLACE 1)
Sobre los orígenes del movimiento, vea: Exile and Redemption : the
Torah Approach, Neturei Karta, P.O.B. 81, Monsey N.Y. 10952. y
Yeshivas Bais Yehudi, 102 Saddle River Rd, P.O.B. 256, Monsey, N.Y.
10952. An introductory Exploration of Zionism, Jewish-Gentile
Relations and the Recent Dialogue With the Nation of Islam, By a
Friend of Neturei Karta
Artículo de http://www.profesionalespcm.org
El video es cierto? no lo puedo creer… la verdad es que en mi país (Chile) estos grupos de neonazis han dejado varios muertos, lo lamentable es que no superan los 21 años de edad, mi pregunta es ¿dónde estan los padres de estos adolescentes?
Volviendo al video, lo encuentro insólito, la verdad es que no se que pensar.
Esto es muy grave, y el caso es que en cada ciudad y en cada barrio hay una pandilla con los mismos instintos. Quizás se aplicase la pena de trabajos forzados se podría conseguir algo.
Sr. Jon Kepa, algo insólito. Neonazis en Jerusalen. Que pasará por las cabezas de estos jovenes.
Felicitaciones por este comentario.
La información es real aunque el video esté sacado del youtube, salió en todos los medios y creo que me hice eco de la misma hace tiempo. El traerla a colación, con el video, ahora ha sido por motivos personales que no vienen a cuento hacer público.
El aparato de propaganda del III Reich fue impresionante. De sobras es conocida la frase de Goebbels: “Una mentira repetida mil veces, es una verdad”. Y lo consiguieron.
Lo más triste del caso, es el comentario final: todo esta propaganda sirvió para que muchos alemanes pudieran escudarse en el “No sabíamos nada”. ¿Es posible que nadie supiera nada de lo que sucedía? A fin de cuentas, alguien había de manipular el grifo del gas,¿ no? ¿Tampoco sabía nada?
Creo que esta máxima de Goebbels ha inspirado a unos cuentos ideólogos de cierto partido español, ya sabes a cual me refiero.
Puede que hubiera gentes normales dentro de la Alemania nazi que desconocieran estas prácticas pero dudo muy mucho que hubiera ni un solo mando del ejército que lo desconociera, por razones obvias. Eran ellos quienes llevaban a los prisioneros a los camps de concentración y exterminio, eran ellos quienes ejecutaban las órdenes provenientes de la cúpula nazi y eran ellos quienes gaseaban a los prisioneros.
Que solo lo sabían Himler, Goebbels, Hitler y unos cuantos más, eso no se lo cree ni quien asó la manteca.
Es este un tema que me ha preocupado mucho y de siempre, aunque existen ciertas personas que lo ponen en duda, allá ellos.
Seguro que tarde o temprano colgaré más cosas sobre este negro período de la Humanidad, tiempo al tiempo.
[...] con mi deber. Soy ajeno a los delitos que me han imputado”. El cuarto es Alfred Rosemberg, el ideólogo del nazismo. Sube rápido a la horca y rechaza todo tipo de bendición del sacerdote, con sonrisa en los labios [...]
[...] volvió a Francia dejando el cuadro en América y en París, en 1940, se topó con el ejercito nazi que había ocupado gran parte del país. Según se cuenta, un oficial alemán le preguntó a [...]