Anda la vieja Europa revuelta por el asunto de Kosovo, pueblo albanés sometido a Serbia que, muy probablemente, alcanzará en las próximas horas su anhelada soberanía, aunque sea de forma provisionalmente tutelada.Con una extensión de 10.887 km² y una población cercana a los dos millones de habitantes, censada antes de la crisis del 99, Kosovo tiene similitudes con el País Vasco que, como sucede con la equivalencia con el proceso irlandés, los poderes españoles no están dispuestos a reconocer.
A lo largo de su conflictiva historia, la actual Kosovo ha estado gobernada total o parcialmente por el reino de Italia, por Albania, por Serbia, por Montenegro, por Bulgaria y por los imperios Romano, Otomano y Bizantino, y su mapa étnico ha incluido latinos, turcos, aromunes, romaníes, goranis, circasianos y hebreos, además de serbios y albaneses. Fuera la que fuese la miscelánea cultural de antaño, la realidad de hoy mismo es que prácticamente la totalidad de su población quiere emprender su propio camino, al que tiene derecho inalienable.
No faltarán voces “progresistas” que clamarán al cielo por la medida. Incluso habrá quien desde la izquierda objete, con cierta lógica, que si EEUU, el Reino Unido, Francia, la OTAN y hasta el Banco Mundial avalan la operación, ésta ha de ser puesta en cuarentena. Sin embargo, hay que decir que no es de recibo prejuzgar, criminalizándolo, el ejercicio de un derecho universal por el mero hecho de que, coyunturalmente, éste sea del agrado de la escoria del planeta. El derecho de autodeterminación de los pueblos es sagrado y su puesta en práctica no puede depender de modas ni de conveniencias espurias.
Además, volviendo a nuestra Serbia doméstica y jugando a construir falacias tan lógicas como las otras, si el sinuoso José Bono abomina de la independencia de Kosovo, ésta no puede ser tan negativa. Del enemigo el consejo.
Gaspar Milagros en inSurGente
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Jonkepa,
molt interessant el punt de vista, afegeixes la visió progre no reciclada, que li dic jo, que és una d’aquelles que desconcerten perquè estan ja fora del món…no és més just qui és més progre…i genial la comparança amb l’opinió d’en Bono….el fill del falangista..:-))
salut i felicitats pel bloc…una abraçada
Trina
Molt agraït Trini.