La Unión Europea ha logrado una posición común sobre la declaración unilateral de independencia de Kosovo. Así, ha resuelto que se trata de un caso único que no sienta precedentes, por lo que ahora será cada país miembro el que decida libremente si reconoce o no la secesión de Serbia.
“Tenemos una posición común sobre los recientes acontecimientos en Kosovo”, afirmó Dimitrij Rupel, ministro de Exteriores de Eslovenia, en una conferencia de prensa durante el Consejo de Ministros de la UE que estudió la reacción de la UE a la declaración kosovar.
En este sentido, el ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha destacado que España no reconoce Kosovo como nuevo Estado por su carácter “ilegal”, y que “tampoco” lo ha hecho la UE. Moratinos ha defendido como un “triunfo del multilateralismo” la posición adoptada, que ha logrado el acuerdo tanto de los socios favorables a la secesión como de los que creen, como España, que es contraria a la legalidad.
Así, opinó que el hecho de que haya países europeos que vayan a reconocer el nuevo Estado y otros que no no significa romper el consenso de la UE en política exterior. “La unidad se forja a diario, y la unidad es de veintisiete, no de cuatro o cinco”, dijo en referencia a las iniciativas adoptadas por Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, que han anunciado, en conexión con Estados Unidos, que reconocerán la independencia de Kosovo.
El texto de consenso recuerda que son los países comunitarios, “de acuerdo a la práctica nacional y el derecho internacional“, los que deben decidir si reconocen la independencia de Kosovo y establecen relaciones con sus autoridades.Compromiso con los principios democráticos
El documento de la UE recuerda que la Asamblea de Kosovo aprobó este domingo una declaración que proclama la independencia del territorio, y “toma nota” de que esa resolución compromete a Kosovo con los principios de democracia, igualdad de todos sus ciudadanos y protección de las minorías.
Además, los ministros europeos insistieron en el compromiso de la UE con la estabilidad de los Balcanes, a cuyos países mantienen la puerta abierta para su eventual ingreso futuro en la Unión. “Hemos logrado reaccionar de forma coherente a un acontecimiento histórico”, destacó el esloveno Rupel. Éste señaló que las diferencias entre algunos países, entre ellos España, “son matices”.
Kosovo declaró ayer su independencia unilateral de Serbia, un proceso complicado y lleno de interrogantes y dudas sobre el futuro del nuevo país y de la zona y sobre las posturas de EE UU y la UE.
La declaración de independencia proclamada el domingo por Kosovo, así como la negativa del Gobierno español a reconocerla, ha provocado numerosas reacciones entre la clase política, que afirma o rechaza que el caso kosovar guarde alguna similitud con el del País Vasco.
El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, es de los segundos y ha declarado que “no existe” ninguna semejanza entre las dos situaciones y que si fuera nacionalista “huiría como de la peste del ejemplo de Kosovo”.
“Si fuera independentista buscaría fórmulas de independencia para mi país que no fueran tan traumáticas y tan frágiles como la independencia de Kosovo, pero como soy federalista no estoy de acuerdo con respecto a la independencia”, ha añadido el candidato de IU a la Presidencia del Gobierno.
No obstante, ha mostrado su respeto al derecho de autodeterminación de los pueblos, aunque ha apostado por la “convivencia federal” y no por la independencia.
“Es una lección”
De esta forma contestaba a la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, que había asegurado el día anterior que el proceso de independencia de kosovo supone una “lección sobre el modo de resolver de manera pacífica y democrática conflictos de identidad y pertenencia”.
Sin embargo Javier Madrazo, de EB-Berdeak y también miembro del Gobierno vasco, se desmarcaba poco después de esta opinión, descartaba el caso de Kosovo como “solución válida para Euskadi”, y defendía un pacto para un marco de convivencia propio acorde a la realidad política y social vasca” para avanzar “hacia la convivencia y la paz”.
El número dos de CiU al Congreso, Pere Macias, expresaba una opinión similar a la de Llamazares y rechazaba tomar a Kosovo “como ejemplo” para alcanzar la independencia, ya que en los noventa fue escenario de cruentos enfrentamientos bélicos entre serbios y albaneses.
Por su parte, el cabeza del PSE-EE al Congreso por Álava, Ramón Jáuregui, ha tachado al Gobierno vasco de “oportunista” y de “insensato” por comparar ambos modelos.
También el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, ha criticado las declaraciones de “algunos portavoces de partidos nacionalistas” que demuestran “su escaso apego a la realidad”.
Resolución de la O.N.U. sobre Kosovo.
Blog de Urbaneja, de donde saco la siguiente respuesta de Ijon Tichy que me parece muy interesante.
¿Y dónde está el límite? Siguiendo los mismos razonamientos que sostienen los albano-kosovares para independizarse de Serbia (siendo una provincia de este país como lo puede ser Granada de España), los serbio-kosovares tienen el mismo derecho a segregar una parte de Kosovo, tanto para constituir otro país independiente como para mantenerse unidos a Serbia.
De igual forma en una hipotética independencia del País Vasco, Álava tendría también derecho a segregarse de Euzkadi. Y Torrelavega a separarse de Cantabria y unirse a Vizcaya. Y Guipuzcoa a formar un país con Iparralde. Y por supuesto, Granada (ya que la mencioné) cuando tenga una mayoría musulmana, a separarse de Al-Andalus o de España, según a quien pertenezca entonces, alegando además razones de caracter histórico y de “Taifas”.
No es tan descabellado esto último. Kosovo se llenó de albaneses y Córdoba puede llenarse mañana de marroquíes. O Barcelona, o Lleida. En una hipotética Lleida de mayoría marroquí dentro de 20 años, ¿tendrían los ilerdense-musulmanes derecho a separarse de España o de una Cataluña ya independiente?. ¿Y Castropol y el Bierzo a unirse a una Galicia independiente o a constituir un nuevo estado con una bandera en la que el escudo sea un plato de cocido con garbanzos?
Soy español (entre otras cosas) y VIVO A SEIS KILÓMETROS DE LA FRONTERA SERBIA. En Hungría. En mi ciudad viven cientos o miles de serbio-húngaros que se sienten las dos cosas de igual forma que los húngaro-transilvanos se sienten lo mismo. Debe ser que los húngaros (ya cultos de por sí) son más inteligentes porque no se les ocurre plantearse “aventuras” para independizar Consgrad o planteamientos históricos ante la ONU para recuperar Transilvania.
Que cada palo aguante su vela, pero si se crea una “jurisprudencia” basada en las razones en las que se basa Kosovo para gritar su derecho a la independencia, que los franceses no se extrañen si mañana pasa lo mismo en Córcega o que los alemanes no pongan el grito en el cielo si Baviera se quiere largar, por no mencionar a los italianos (que también apoyan esa independencia) que no son más que un país inventado hace poco más de siglo y medio sobre un montón de ciudades estado que podrían alegar mil veces más razones históricas y territoriales para independizarse que una puñetera provincia de los Balcanes.
¡VIVA LA INDEPENDENCIA DE FRANCESLOS (PROVINCIA DE ORENSE)!
Así se acabará tarde o temprano.
Psdt.- Que conste que opino que los países son estructuras caducas, las banderas trapos de mierda y los himnos una chorrada. Si el ser humano fuera verdaderamente inteligente encargaría la gobernabilidad de sus países respectivos a empresas japonesas para que defiendan sus intereses y vivan bien sus ciudadanos. Las ideologías existen sólo sobre el papel, nada más, y la diferencia entre ellas es casi igual a cero. Los que mandan, los de verdad, no tienen fronteras.
5 preguntas clave
1 ¿Dónde está Kosovo?
En el sureste de Europa.
2 ¿Cuándo surgieron sus aspiraciones independentistas?
En 1981, los albano-kosovares se manifestaron para exigir la creación de una República. Las guerras en la antigua Yugoslavia comenzaron en 1991 y los problemas entre Serbia y Kosovo en 1998.
3 ¿Cuál es la postura de la UE?
Algunos países aún no se han manifestado, pero apoyarán el proceso Reino Unido, Francia, Italia y Alemania. No lo harán España, por el carácter unilateral de la declaración, Rumanía, Eslovaquia, Chipre y Grecia.
4 ¿Cómo lo valora la ONU?
Los 15 miembros del Consejo, máximo órgano de decisiones de la ONU, están muy divididos respecto al futuro de Kosovo, pues mientras Rusia se opone, EE.UU., Reino Unido y Francia apoyan la independencia. Al cierre de esta edición, el Consejo de Seguridad de la ONU seguía reunido para abordar la nueva situación.
5 ¿Cómo será su bandera?
Tendrá fondo azul con el mapa de Kosovo en amarillo, con seis estrellas blancas alrededor.
Fuente: 20 Minutos































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[...] Es un breve extracto de un comentario completo de Ijon Tichy que podreis encontrar junto al resto de la información aquí. [...]
[...] Henric C. Jensen wrote an interesting post today onHere’s a quick excerpt La Unión Europea ha logrado una posición común sobre la declaración unilateral de independencia de Kosovo. Así, ha resuelto que se trata de un caso único que no sienta precedentes, por lo que ahora será cada país miembro el que decida libremente si reconoce o no la secesión de Serbia. “Tenemos una posición común sobre los recientes acontecimientos en Kosovo”, afirmó Dimitrij Rupel, ministro de Exteriores de Eslovenia, en una conferencia de prensa durante el Consejo de Ministros de la UE que estudió la reacción de la UE a la declaración kosovar. En este sentido, el ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha destacado que España no reconoce Kosovo como nuevo Estado por su carácter “ilegal”, y que “tampoco” lo ha hecho la UE. Moratinos ha defendido como un “triunfo del multilateralismo” la posición adoptada, que ha logrado el acuerdo tanto de los socios favorables a la […] [...]