• Blog Stats

    • 756,382 hits
  • Feedburner

  • Botón Wikio

  • Page Rank

  • Bitácoras

    Bitacoras.com TOP Bitacoras.com para España
  • IV Edición Premios 20 Blogs

    Premios 20Blogs
  • La Blogoteca

    blogo_widget
  • Translation

    logo_100x45_green1
  • Enseñanzas náuticas

  • …..

    bnbvermqd0
  •  

    Marzo 2008
    L M X J V S D
    « Feb   Abr »
     12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930
    31  
  • Yo soy de MSF- Únete

    msf1
  • Stop Pedofilia

  • Amnistía Internacional

    image001
  • Spam Blocked

  • Geolocalizador

  • Geolocalizador II

  • El Tiempo por Meteored.com

    El Tiempo en Valencia - Predicción a 7 dás y condiciones actuales.
  • Publicita tu web

    Publicentral.com - Promocion de paginas webs y negocios online
  • Cercablocs

    Top Països catalans
  • Cercablocs provincia

    Top Provincia
  • Cercablocs comarca

    Top Comarca
  • Cercablocs actualitat

    Top Temàtica
  • Blogalaxia
  • Jo també vull dir Adéu PP!
  • Wikio

  • Wikio top

  • Alianzo

  • Contador visitas

  • Technorati rank

  • Creative Commons License
    Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
  • c

  • Bloggers Unite for refugees

    refugeesunite_1 refugeesunite_7 refugeesunite_151
  • RSS Jon Kepa

    • Nunca llueve a gusto de todos Julio 15, 2009
      No ha llovido al gusto de todos. El reparto de fondos para el nuevo modelo de financiación autonómica ha recibido críticas por parte de unos gobiernos autonómicos, mientras que otros han aplaudido el reparte. Las comunidades gobernadas por el PP han liderado el rechazo y las del PSOE han recibido la propuesta con cierto optimismo. La [...]
      jonkepa
    • El Impuestazo Julio 15, 2009
      En estos días en Israel estamos muy concentrados viendo lo que ocurre con Irán, si nos devuelven a nuestro querido jaial (soldado) Guilad Shalit –secuestrado por los terroristas que gobiernan la Franja de Gaza- y a que costo, o qué nueva declaración hará el Presidente norteamericano Obama y sus colaboradores cercanos para ganarse la simpatía [...]
      jonkepa
    • Otro avión que se estrella, éste en Iran, más de 160 muertos Julio 15, 2009
      El aparato, un Tupolev de la compañía Caspian con destino a Yerevan (Armenia) se ha estrellado 16 minutos después de despegar de Teherán. Un avión de pasajeros de la compañía iraní Caspian se ha estrellado hoy en el noroeste de Irán apenas un cuarto de hora después de despegar de Teherán. Las autoridades iraníes han confirmado [...]
      jonkepa
    • Ellos y ellas: dos motivos distintos para tener sexo Julio 14, 2009
      Se dice que ellas son más sensitivas y ellos más sexuales. Que los hombres dan amor para recibir sexo y que las mujeres lo contrario. Que ellas son de Venus y ellos de Marte, dice y reza el dicho popular. Pero ¿qué hay de cierto en ello? ¿Qué nos motiva a tener sexo? Una investigación realizada [...]
      jonkepa
    • ¿Veremos dos lunas el 27 de agosto? Julio 14, 2009
      ¿Veremos dos lunas el 27 de agosto? (pues como cada año… va a ser que no) Luis nos envió un correo encadenado en inglés que recibió hace poco, avisándole de lo siguiente (traduzco): ¡Dos lunas el 27 de agosto! – Es la fecha que todo el mundo ha estado esperando. El planeta Marte será el más [...]
      jonkepa
  • Enlaces

  • Blog Catalog

    Personal Blogs - BlogCatalog Blog Directory

    Recent Readers

    View My Profile View My Profile View My Profile View My Profile View My Profile
  • Greenpeace

    yosoyantinuclear011

Dejen tranquila a nuestra lengua

BASTANTES problemas tiene nuestra asendereada lengua española (más en España que en América, la verdad) para que la metan en el quirófano y la sometan a delicadas operaciones en nombre de la igualdad. Pero esto es lo que leo que propone nuestro presidente. Bastantes problemas aguardan al niño en la vida para que, además de ellos y de la lengua común que hablamos todos, tengan que lidiar con un idioma especial, «el igualitario», lo llamaríamos.
En fin, creía que esa oleada había medio pasado. Recuerdo cuando bombardeaban a la Academia con propuestas de estas. Parecía que había escampado. Pero no.
Yo siempre vuelvo a los griegos. Recuerdo aquella anécdota que contaban los cínicos de Jantipa, la mujer de Sócrates. Aburrida de la cháchara de los filósofos bajo su ventana, les vertió encima un jarro de agua. Sócrates, imperturbable, comentó: llueve, ya escampará. ¡Pero no acaba de escampar! Y recuerdo cuando Protágoras, el sofista, quería a su vez introducir la igualdad en el lenguaje: «la artesa» era femenina en griego, pero terminaba en -os, él proponía terminarla en -a. «El gallo» y «la gallina» se las arreglaban con una sola palabra (como nosotros en el caso de «la zorra» o «el ratón»). Protágoras quería dos palabras. Era un feminista anticipado, pero su amigo Pericles no le hacía caso. En fin, perdonen tanto griego, pero no tengo la culpa. Los griegos eran incordiantes y lo anticiparon casi todo.
Y perdonen que vuelva al tema del género, que me aburre soberanamente. Pero me fuerzan a ello nuestro presidente y nuestras feministas. Lo sabemos todo del género, pero los igualitarios y las igualitarias saben poco. No saben, por ejemplo, parece, que los problemas del género no son solo del español, sino de casi todas las lenguas indoeuropeas de Europa (salvo las que lo han perdido, como el inglés). Y que el género no es solo sexo, cuéntenme qué sexo tienen «la silla» o «el banco». Y que no tiene una forma única, hay masculinos en -a («el poeta», «el astronauta»), femeninos en -o («la moto», «la Consuelito»).
Y que la lengua se las arregla perfectamente con una sola palabra para denotar el sexo masculino y el femenino: «el/la estudiante», «él/la poeta», «el/la juez«, «el/la médico». Claro que esto es lo que molesta a algunas (pero muchas mujeres se niegan a ser «la poetisa», «la médica»). Etc. ¡Valiente caja de Pandora, otra vez los griegos, han abierto!

Sobre todo: no hay por qué sacar siempre a la luz el sexo, esa diferencia que a veces no interesa. Hombres y mujeres somos iguales quizá en un 90 o 95 por ciento. ¿Quién nos obliga a marcar siempre el sexo? ¡Qué obsesión! Lo quieren atornillar cada vez más en la lengua. Vaya por Dios.

Y el género no es siempre sexo. Las marcas del género-sexo son irregulares, ya dije. E igual las del género-no sexo: «la mesa», «la nariz», «el banco», «el hombro», «el ordenador» nada tienen que ver con el sexo y carecen de marcas regulares de género. Y a veces ni marcamos la diferencia sexual, no nos interesa. Decimos «el hombre» («los derechos del hombre»), «un niño» («la vecina ha tenido un niño», no conozco su sexo o no me importa), «los niños» (ignoramos su sexo o no nos interesa). E igual en la palabras epicenas, comunes a ambos sexos, como la del gallo y la gallina en griego o las españolas que cité.
En alemán «el niño» y «la señorita» son neutros. El sol es femenino y la luna masculino. Ya ven. Introduzcan la igualdad o la racionalidad.
Cierto, la sociedad evoluciona, en las lenguas la historia deja su huella. Se crean nuevos femeninos cuando el ambiente es propicio para ello. Hay «la presidenta» porque muchas mujeres presiden, la lengua, con el tiempo, toma nota. Pero no podemos hacer una cruda cirugía, imponer en todo el sexo, que de todos modos, cuando interesa, se marca por la concordancia («el juez»/«la juez», repito).
Y, a veces, adrede no se marca. Una palabra calificada de masculina abarca el conjunto hombre + mujer, como en los ejemplos que he dado. Y esto ahorra tiempo y palabras y olvida, intencionadamente, un rasgo que, a veces, carece de interés. ¿Vamos a decir «los funcionarios descontentos y las funcionarias descontentas declararon la huelga?» .
Lo que irrita a algunas, parece, es que ciertos masculinos se usen para designar a mujeres o no las distingan de los hombres. Déjenme un poco de erudición, por favor.
Las lenguas indoeuropeas, de las que vienen casi todas las de Europa (y el Irán y la India), carecían en fecha muy antigua de género. O mejor dicho, tenían un género animado (¡seres vivos, sin distinción de sexo!) y otro inanimado. Así en lenguas anatolias antiguas como el hetita. Luego, en el tercer milenio antes de Cristo, se inventó el femenino (para mujeres, animales hembra, árboles, ríos). La forma antigua, previa a ese invento, se hizo, a veces, por contraste u oposición, masculina: otras continuó siendo indiferente.
El «masculino» usado para mujeres o seres hembras es, simplemente, una continuación de ese uso neutro o indiferente. Lo hay en latín, del que venimos, y en todas partes. No es un insulto. Es un resto de la antigua indiferencia pregenérica, presexual. Hay en estas palabras un uso masculino y un uso neutro, que vale para hombres y mujeres, para todas y todos.
Esa es la cuestión. Ese tema del género no es solo del español. Lean, aprovecho un poco para incluirme en la bibliografía con el libro que acabo de publicar, «Historia de las lenguas de Europa». No nos acomplejemos por el dichoso género, irregularidades semejantes pululan en muchísimas lenguas. No todo es sexo en ellas y el sexo se distingue o no y lo hace de mil formas. Insisto.
No hay regularidad formal para marcar el sexo o el género en general, insisto: la -a final es con frecuencia femenina (con sexo o sin él), pero no siempre. Y la -o final es con frecuencia masculina (con sexo o sin él), pero no siempre. ¿Vamos a prohibir las irregularidades, los verbos irregulares, por ejemplo? Las hay en cualquier lengua.
¿Vamos a descuartizar la nuestra, a coserla luego, quizá a embalsamar el engendro? ¿Y solo en el género o en caprichos mil?
Ya sabemos de las minorías que nos pedían violentamente que expulsáramos del Diccionario palabras que no les gustaban. Pero existen.
¿Vamos a torturar al niño con esta obsesión del género mal entendido, del sexo en realidad, a torturarnos a nosotros? Señoras, Señor Zapatero, paren, paren. Tenemos una lengua y con ella hemos vivido y hemos de vivir. Marca el sexo cuando lo marca y ello de diversas maneras. O de ninguna. En fin, las lenguas y los seres humanos estamos llenos de irregularidades -y de genialidades. Hay sexo y no sexo, igualdad formal y desigualdad formal. Las lenguas no son pura racionalidad igualitaria. Y tienen grandes, inmensas virtudes para expresarnos a nosotros, para expresar al mundo. Como las tienen los seres humanos (sin distinción de sexo).
Sólo pido a los gobernantes y a quienes se creen poseedores (el masculino incluye a todas y todos, qué cómodo) de la verdad y buscan que los primeros la impongan, que no inventen dogmas por falta de información y sobra de prejuicios. Que no fuercen igualdades irracionales que llevan a desigualdades. ¡Sexo y más sexo, incluso cuando no hacefalta! ¡Regularidad formal cuando tampoco la hace! Que nos dejen vivir con nuestra lengua.
Es la que tenemos y es grande. Ni es una cuadrícula regida por racionalismos e igualitarismos infinitamente criticables, ni ofende a nadie. Como es, nos basta.
Y no torturen al niño con tonterías. Ni rompan la lengua española.
Francisco Rodríguez Adrados en ABC.

2 comentarios

  1. Francisco Rodríguez Adrados, uno de los mayores expertos internacionales en lenguas clásicas, considera, en su discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia, que la enseñanza, al menos la primaria y la secundaria, deberían haber quedado en manos de los instrumentos centrales de Gobierno de la nación.

    Nunca debería haberse cedido la enseñanza de la lengua y de la historia porque “son el centro mismo de nuestro ser de españoles”, afirmó Rodríguez Adrados en su discurso de ingreso, ‘¿Qué es Europa? ¿Qué es España?’, que fue contestado por Carmen Iglesias.

    Tras elogiar la actuación de su predecesor en la Real Academia de la Historia, Antonio Domínguez Ortiz, Francisco Rodríguez Adrados reflexionó en su discurso sobre el ser y la esencia de Europa y España y sus mutuas relaciones a lo largo de la historia.

    Francisco Rodríguez Adrados señaló que “el fomento de las lenguas vernáculas habría debido combinarse con una definición clara, en una Ley del Español”.

    La académica Carmen Iglesias destacó que Rodríguez Adrados cuenta con más de 30 libros y casi un millar de publicaciones sobre diferentes lenguas, desde el griego hasta el indoeuropeo, pasando por el sánscrito o la cultura india, todos ellos con una escritura que sabe aunar el dato riguroso del investigador con la síntesis y la capacidad de abstracción.

    También recordó su actividad como presidente de la Sociedad de Estudios Clásicos y dijo que, en numerosas ocasiones, Rodríguez Adrados “ha zaherido irónicamente el lamentable complejo de inferioridad y la papanatería que afecta a muchos sectores de la inteligencia española en su relación con el mundo europeo y occidental”.

    Para el profesor Adrados, señaló, la democracia es “esa posibilidad de vivir dentro del conflicto, pero conciliados; es el invento o artefacto político que, hasta ahora, mejor corresponde al impulso de la naturaleza humana hacia la libertad” y, “por eso, hay que preservarla”.

    Nuestra democracia “se basa en un pacto o conciliación que, después de la revolución consiguiente, establece unas reglas de juego sobre las que pivotar los cambios sin peligro de desintegración del sistema”.

    Nadie conquistó a los vascos

    En su discurso de ingreso, Rodríguez Adrados dijo que nadie conquistó a los vascos, que “vascos y castellanos eran todos lo mismo” y que “los redactores de las glosas emilianenses y silenses escribían indistintamente en las dos lenguas”.”Fueron castellanos desde que se inventó Castilla, sin dejar de ser vascos”, puntualizó.

    Para Rodríguez Adrados, España es un concepto bien definido geográficamente en una península, y su historia ha consistido en crear una unidad a partir de los multiples “hispani” romanos convertidos en un pueblo y en una nación, algo que, según dijo, Europa “no llegó a ser nunca”.

    En este territorio, conquistado el año 714, surgieron “desde muy pronto núcleos de resistencia” en la Cordillera Cantabrica y los Pirineos que trataban de reconstruir la Hispania destruida.

    Todos ellos “consideraban a España una unidad, lloraban por su destrucción o se ayudaban en las batallas decisivas contra el moro”, dijo Adrados, y añadió que si bien España se fue recreando a base de matrimonios y pactos, las guerras fueron siempre contra los enemigos externos y contribuyeron a afianzar la unidad.

    Europa

    Para Adrados, “Europa sólo ahora está llegando, en cierta medida, a ser una unidad política”, ya que hasta ahora era una unidad cultural, y subrayó que “España es y ha sido siempre parte de Europa”, pero “con caracteres y circunstancias singulares”.

    España, si bien tuvo desde muy pronto una unidad política, desintegrada y reconstruida una vez y otra, y con aproximaciones y alejamientos periódicos respecto a Europa, ahora se debate, puntualizó Adrados, entre la tendencia unitaria y la pluralizante, aunque nunca “ha dejado de ser España”.

    El impulso de unificación fue sustituido en España por un continuo y alternativo proceso de conflicto, pero también por un acuerdo entre fuerzas tradicionales y otras de nueva apertura, y desde una versión unitaria del Estado a otra más abierta que va del autonomismo al puro independentismo.

    La Constitución de 1978 intentó equilibrar esas tensiones porque “una democracia no puede funcionar sin unas mínimas reglas de juego, señaló, de las que no pueden pasar las tendencias enfrentadas para conseguir una síntesis que se llama Estado de las autonomías”.

    En esta labor ha tenido éxitos, pero está sometido a una tensión constante y a veces muy fuerte que, si bien hizo avanzar la idea de autonomismo, es hoy el principal valladar contra sus excesos, que son manejables y reducibles a límites democráticos gracias a ella y los poderes que la apoyan.
    http://www.elmundo.es/elmundo/2004/02/22/cultura/1077478467.html

  2. A más lenguas, menos español
    El ideal de la UE de promover todos los idiomas choca con la realidad – A mayor cantidad de lenguas más crece una: el inglés

    JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS 03/03/2008

    Europa apuesta por el ideal de la diversidad de idiomas, pero la realidad lleva a la concentración: a mayor número de lenguas en la UE ampliada, más se impone el inglés. También ocurrió en la América conquistada con el español. Un informe redactado por Amin Maalouf para la Comisión, y que ésta convertirá en propuesta en septiembre, aconseja una tercera lengua en las escuelas.
    Los idiomas han entrado en campaña. El 18 de febrero, José Luis Rodríguez Zapatero visitó el instituto Salvador Allende de Fuenlabrada (Madrid). Después de atravesar una nube de adolescentes que no paraban de hacerle fotos con los móviles, lanzó una promesa: en 10 años todos los alumnos que terminen la ESO hablarán inglés con fluidez.

    También Rajoy promete un futuro políglota y, aun así, el optimismo electoral español va por detrás de las mejores intenciones de la UE. El documento de Maalouf para la Comisión se titula Un reto provechoso y su subtítulo resume bien su tesis: Cómo la multiplicidad de lenguas podría contribuir a la consolidación de Europa. Es fruto del trabajo de un equipo de nueve intelectuales, entre los que no se encontraba ningún español. Su objetivo es orientar las directrices sobre multilingüismo que la Comisión presentará en septiembre. No en vano, 2008 ha sido declarado, de forma mayúscula, Año Europeo del Diálogo Intercultural.

    Al contrario que la ONU, que sólo considera oficiales seis lenguas (el inglés, el francés, el español, el ruso, el árabe y el chino), la UE reconoce como tales las 23 de sus 27 miembros, algo que genera no pocas anécdotas: cuando en 2004 ingresó Malta sólo se presentaron 40 candidatos para las 135 plazas de traductores del maltés, una lengua con algo más de 400.000 hablantes. Ese mismo año, la Unión conoció la mayor ampliación de una sola tacada. Pasó de 15 a 25 socios, en otros términos, los traductores del Parlamento, el Consejo y la Comisión pasaron de 4.000 a 6.000. En 2007 se les sumaron Bulgaria y Rumania. En cuatro años, las instituciones comunitarias han pasado de traducir millón y medio de páginas a casi el doble.

    Un tercio del presupuesto de la Eurocámara se destina a labores de traducción e interpretación, pero en Bruselas ya es un viejo tópico matizar la cifra diciendo que esos servicios le cuestan a cada ciudadano lo mismo que un café al año. La UE no piensa, pues, abdicar de su defensa del multilingüismo, al que tiene dedicado un comisario. ¿Por qué? La respuesta atraviesa el documento de los intelectuales. “La diversidad lingüística”, apunta Maalouf, “constituye el fundamento mismo de la idea de Europa”. Además, sostiene, sería difícil defender la legitimidad de una Unión que se expresara en un idioma que no fuera el de cada ciudadano, sobre todo teniendo en cuenta que casi la mitad de los habitantes de la UE sólo entiende su propia lengua. “Si ignoramos alguna, corremos el riesgo de que sus hablantes pierdan el interés por las ideas europeas”, continúa el autor de León el Africano, que concluye: “Las lenguas no son intercambiables, ninguna es imprescindible pero ninguna es superflua”.

    No obstante, la práctica indica que algunas son, como diría Orwell, más imprescindibles que otras. Si abre usted un pasaporte europeo por la primera página entenderá de un vistazo el mito de Babel. Pero si pasa página verá, junto a su foto, que el número de idiomas en los que se identifican sus datos personales se ha reducido drásticamente a tres. Se demuestra así un axioma que admiten incluso los mayores defensores del multilingüismo: cuanto mayor es la dispersión de lenguas mayor es la importancia de unas pocas comunes, es decir, cuantos más idiomas promueva la UE, mayor será el peso del inglés, el francés y el alemán, lenguas en las que se gestiona el 90% de los asuntos comunitarios. Sin olvidar que el primer borrador de casi todos los documentos comunitarios se produce en la lengua de Shakespeare.

    “Es un proceso natural”, afirma Francisco Rodríguez Adrados, académico de la RAE, que acaba de publicar Historia de las lenguas de Europa (Gredos). “Las lenguas están hechas para entenderse, y la excesiva diversidad dificulta la comunicación. Por eso la gente acude a una común. Así, la existencia de centenares de lenguas en América favoreció la expansión del español, que no necesariamente se impuso a golpe de espada, aunque alguno hubo. La prioridad era llevar la religión, no el idioma”. Los misioneros se afanaron en ser fieles al principio de Pentecostés: predicar a cada uno en su lengua. Y el español se convirtió en la única lengua común entre comunidades diversas. Con todo, fue la independencia de las repúblicas americanas y la gran emigración del viejo al nuevo mundo lo que impulsó definitivamente el español. Hasta mediados del siglo XIX, sólo un tercio de la población americana lo hablaba. Sin perder de vista que era la lengua administrativa y conocerla aumentaba las posibilidades de promoción social. Cuando una lengua se convierte en camino hacia el poder, su uso se multiplica. “Como en su día el latín y hoy, el inglés”, abunda Adrados. “Se hace más caso a la necesidad que a los decretos. Es una cuestión de utilidad, lo que los estadounidenses llaman poder blando”.

    La regla de que a mayor diversidad, mayor concentración no la sufren sólo las lenguas con pocos hablantes. Incluso una de tanta tradición como el francés vio mermada su influencia con la entrada en la Unión de Austria, Finlandia y Suecia en 1995. Las posteriores ampliaciones hacia el centro y el este no han hecho más que reforzar el peso del inglés y, aunque menos de lo previsto, fortalecer el alemán, el idioma que más europeos tienen como lengua materna. En ese ámbito, el demográfico, el español ocupa el quinto puesto tras el inglés, el italiano y el francés y al mismo nivel que el polaco. La hipotética entrada de Turquía en la UE, con 73 millones de habitantes, reordenará drásticamente esa lista y la correlación de fuerzas.

    ¿Qué hacer? ¿Resignarse a que los teóricos del europeísmo promuevan la diversidad idiomática mientras la práctica cotidiana tiende irremisiblemente hacia la concentración? Ante esa pregunta surgió el grupo encabezado por Maalouf. Y su respuesta se llama “lengua personal adoptiva”, es decir, una tercera lengua distinta de la “identitaria” y de la internacional de comunicación (o sea, del inglés). “Tal y como nosotros la concebimos”, afirma, “no sería una segunda lengua extranjera, sino más bien una segunda lengua materna”. Elegida libremente y “aprendida en profundidad, hablada y escrita con frecuencia”, se integraría en el trayecto escolar de todo ciudadano. Para aclarar su teoría, los padres de la propuesta recurren a Joseph Conrad. El autor de El corazón de las tinieblas tenía el polaco como lengua materna y usaba el francés como lengua franca, pero eligió el inglés para escribir su obra. Por el lado pragmático, la “lengua personal adoptiva” sería un plus en un futuro en el que el inglés será cada vez más necesario pero menos suficiente. Se trataría, además, de facilitar los negocios bilaterales entre países sin tener que pasar por una lengua ajena a los dos interlocutores.

    “A veces se desaprovecha la proximidad entre las propias lenguas románicas y vemos a estudiantes italianos y españoles hablando en inglés”, apunta Albert Branchadell, profesor de traducción e interpretación de la Universidad Autónoma de Barcelona y presidente de la Organización por el Multilingüismo. Para él, la propuesta de la lengua adoptiva es interesante pero “complicada como realidad a corto plazo. Sobre todo teniendo en cuenta que en España, el nivel de inglés es deprimente”. Branchadell ha sido siempre muy crítico con el llamado internacionalismo lingüístico, que defiende la concentración. Uno de sus más brillantes estudiosos españoles fue Juan Ramón Lodares, autor de ensayos ya clásicos como Gente de Cervantes o El porvenir del español (publicados por Taurus). Lodares, fallecido hace tres años, insistía en que la tendencia a la selección lingüística es imparable por una razón básica: la gente no se pregunta por qué aprender una lengua, sino para qué. Defensor de una visión materialista de las lenguas, el filólogo resumía su punto de vista con un dato y una pregunta: “Antes de 1850 el territorio europeo que actualmente recorremos en francés e italiano, había de recorrerse en docenas de variedades idiomáticas. El hecho de que hoy se pueda andar por el mismo territorio con dos idiomas y una moneda, ¿ha sido una catástrofe para Europa?”. En opinión de Branchadell, que polemizó largamente con Lodares, una de las mayores contradicciones del internacionalismo es que los que lo promueven para los idiomas de menor peso no la aceptarían para los de peso intermedio frente al peso pesado del inglés. “La reducción al inglés nunca tendrá el aval de ningún país”, apunta. “Malta, que es bilingüe, podría renunciar a la oficialidad del maltés, pero ¿lo harían España o Alemania?”.

    A la eterna pregunta de si puede haber una identidad común sin una lengua común, Branchadell responde que adoptar el inglés tampoco generaría sentimiento de comunidad porque la vemos como una lengua instrumental: “La lengua de Europa es la traducción”. Para él, la solución no es “ni el english only ni el multilingüismo sin fin”. Existen, dice, casos intermedios que hay que pactar atendiendo a la soberanía de los Estados (aunque tenga lenguas pequeñas), a la demografía (donde, ya vimos, domina el alemán) o a su proyección internacional (el gran fuerte del español, una lengua más americana que europea por el número de hablantes nativos; además, según el Instituto Cervantes, de los 14 millones de personas que lo estudian como lengua extranjera sólo 3,5 millones lo hacen en Europa; 2,5 en Francia).

    Por el lado institucional, el inglés está, pues, lejos de convertirse en el euro de los idiomas. Mueve más sentimientos y genera, en todos los sentidos, más literatura. Pero también genera dividendos. No es extraño que haya hecho fortuna la metáfora del español como una “empresa multinacional” que crece en hablantes nativos más que ninguna otra (exceptuando al árabe) y que ocupa el tercer puesto mundial. Otra metáfora afortunada es la de la lengua como “el petróleo de España”. Pero que un país produzca petróleo no quiere decir que lo refine y lo comercialice. De hecho, no sería descabellado que la explotación industrial del español -de la publicidad a la música, el cine o los libros- se establezca en países que no lo tienen como lengua oficial. Por otro lado, el reciente estudio Economía del español de la Fundación Telefónica apunta que si en el área de habla hispana se dispusiera de tantas líneas telefónicas como en los países anglófonos, la presencia de la lengua de Don Quijote en Internet se incrementaría en un 170%. Una cifra ya clásica es la que sitúa la potencia económica del español en el 15% del PIB del país. Una cantidad nada desdeñable, pero que no es más que un tercio de lo que el español produce en Estados Unidos. Se explica así que la entrada en campaña de los idiomas vaya más allá de Fuenlabrada. La web de Hillary Clinton alberga una ventana que reza “Página bilingüe”. En la de Barack Obama el rótulo es más explícito: “En español”.
    http://www.elpais.com/articulo/sociedad/lenguas/espanol/elpepisoc/20080303elpepisoc_1/Tes

Escribe un comentario