Las Provincias. Juan Soler ha presentado poco antes de las 19 horas la dimisión como presidente del Valencia en un reunión de urgencia del consejo de administración que ha comenzado a las 17 horas en el palco VIP de Mestalla. El máximo accionista del Valencia, que llevaba 100 días sin pisar el palco para presenciar un partido de su equipo, se marcha ”por motivos de salud” tras cuatro años llenos de éxitos administrativos (obtención de licencias y recalificaciones) y fracasos deportivos.Juan Soler ha hecho oficial en la tarde de este miércoles su dimisión irrevocable como presidente del Valencia. El ya ex presidente “ché” ha presentado su dimisión hoy como máximo responsable del club de Mestalla en la última reunión mantenida con el Consejo del Club. Soler deja la presidencia tres años y medio después de acceder a ella al relevar a Jaime Ortí.
En una reunión que tuvo lugar en el palco VIP de Mestalla se ha decidido que Agustín Morera, que ejercía labores de vicepresidente en el área social del club, sea el que tome el relevo en el cargo. Morera era uno de los tres vicepresidentes que tenía la entidad, aunque en los últimos meses ya ejercía de presidente en todos los actos del club.
Los acontecimientos que han tenido lugar en los últimos meses en el seno de la entidad han precipitado la decisión. No se trata de la primera vez que Soler anuncia su dimisión. El pasado mes de febrero, tras anunciar en privado que iba a abandonar, decidió dar un giro de 180 grados y conservar su cargo.
Soler dijo que se marcha del sillón presidencial asegurando que por su estado de salud no puede dedicarle “el tiempo que el Valencia y su proyecto requiere”, matizó.
A pesar de su marcha, Soler adelantó que desde su posición como máximo accionista “garantizaré la paz accionarial para dar tranquilidad al proyecto deportivo que inicié y al nuevo estadio”, afirmó. “Velaré por todos los proyectos iniciados y respetaré la autonomía de gestión del consejo”, destacó.
Soler agradeció a la afición “por el trato” que le ha dispensado en tres años y medio en los que ha estado al frente del Valencia y “siempre he sentido por la calle el ánimo y el aliento y me ha demostrado que es una afición fiel como ninguna otra”.
El máximo accionista también se refirió a “todos los jugadores que ha habido y que todos, absolutamente todos, han demostrado ser unos grandes profesionales”. “A los técnicos que han pasado con ilusión y que luego no han continuado y a la prensa que espero que apoye y preste su ánimo al nuevo presidente”, agregó.
“Reconozco errores”
Durante su mandato, Soler reconoció “errores, soy humano y lo que puedo garantizar es que en ningún caso fueron intencionados y siempre se pensó que en ese momento era lo mejor para el club”, señaló.
Soler se marcha con “recuerdos buenos, sobre todo, deportivos, a pesa de la crisis deportiva que se atraviesa porque en tres de las cuatro temporadas se ha disputado la ”Champions””. Además, el dirigente dijo que le ha producido “mucha satisfacción” la cantera “con la que siempre he contando y he apostado”, recordó.
El ex presidente destacó que se va de la entidad después de crear “una estructura empresarial de la que carecía y se han iniciado proyectos muy interesantes”. “Se inicio Porxinos que es un éxito de gestión y venta, porque se consiguió que en junio de 2007 el déficit fuera el mismo que cuando entré en la presidencia”, señaló. “Yo he preferido vender solares y mantener a la estrellas”, añadió con contundencia.
“El estadio es un proyecto envidiado”
El gran aval de la gestión de Soler ha sido el diseño y la construcción del nuevo estadio que es “un proyecto envidiado en el mundo y basta recordar el acto de presentación de la maqueta” hace año y medio donde “se pudo ver que este club es capaz de reunir a tantas personalidades del mundo del fútbol”.
Soler se marchó con duras palabras y con “malos recuerdos”. “Lo peor es ver los que no han querido que Soler no hiciera realidad sus proyectos” y se refirió a “ex presidentes, ex directivos y algún medio de comunicación y que mi pecado ha sido no dar exclusivas a nadie, me ha costado insultos y ataques pero me daba igual porque defendía al Valencia”, explicó.
El ex dirigente calificó de “duro” tomar decisiones por el Valencia y prescindir de gente que apreciaba como “a Mista, entrenadores como Quique Sánchez Flores y Antonio López y un director deportivo que no olvidaré es Carboni porque era una vida volcada al valencianismo”, desveló.
Soler confesó que “lo peor” que ha vivido ha sido “la envidia que percibía de los que no están pero estaban, de los que pudieron pero fueron incapaces, de los que dicen que quieren al Valencia y sólo se quieren a ellos mismos y que no admiten que el Valencia es y será el primer equipo de la ciudad”.
Los socios no pagarán en la Copa ante el Barcelona
Juan Soler afirmó que la última medida que ha adoptado antes de dimitir de su cargo ha sido que los socios no paguen entrada en el partido de vuelta de las semifinales de Copa del Rey ante el Barcelona, que se disputará el jueves de la próxima semana. Soler ha tomado esta medida después de que los socios mostraran su disconformidad por los precios fijados para ese partido.
El ex presidente del valencia comentó que adoptó la medida como “mi forma de corresponder” al trato recibido por los aficionados durante su etapa como presidente. Además, avanzó que el club devolverá al dinero a los más de 15.000 socios que ya habían retirado su entrada.
Jesús Wollstein, director de comunicación y mercadotecnia del Valencia, ha avanzado que el club hará público en las próximas horas los mecanismos que deberán seguir los socios para poder acudir de manera gratuita a la semifinal copera.
Archivado bajo: Deportes, Valencia | Etiquetado: Fútbol, Juan Soler





























Se beneficiaría así de una ventajosa recalificación de terrenos
Villalonga, dispuesto a comprar el Valencia C.F.
IGNASI PELLICER/VALENCIA
El ex presidente de Telefónica, Juan Villalonga, podría dar un pelotazo urbanístico en Valencia si finalmente consigue hacerse con los negocios del Valencia C.F. Según ha podido saber El Plural, ultima con el propietario del club y hasta ayer presidente, Juan Soler, la compraventa de sus acciones. El ex amigo de Aznar se beneficiaria así de una provechosa recalificación de terrenos que la alcaldesa de Valencia regaló a la familia Soler para construir un hotel de lujo al lado del nuevo estadio.
Si el ex presidente de Telefónica, Juan Villalonga, entra finalmente en la explotación de una parte de los negocios del Valencia C.F. “no vendrá solo”, auguran a El Plural fuentes empresariales valencianas que han seguido de cerca la última etapa del club cuyo presidente, Juan Soler, presentó ayer su dimisión a la junta directiva.
Mismos objetivos
El relevo en la presidencia valencianista -que asume ahora el hasta ayer vicepresidente, Agustín Morera, hombre de confianza de Juan Soler- no cambia en nada los objetivos que persiguen Juan Villalonga y Juan Soler. Aquel quiere comprar acciones y éste tiene ganas de venderlas. Soler, de todas formas, sin ser ya presidente del club, sigue siendo el máximo accionista del Valencia C.F.
400 millones de euros
Para que Juan Villalonga – ex amigo del alma de Aznar que amasó una colosal fortuna en Telefónica – llegue a un acuerdo con la familia Soler, se tienen que ventilar previamente unas compraventas de acciones; renegociar varios derechos adquiridos de suelo y liberar avales de pagos pendientes. En total son 400 millones de euros, más o menos. Se dice que Villalonga “tiene dinero”, pero no tanto como para haberse plantado en Valencia, como lo hizo el pasado 26 de febrero, y negociar directamente con Juan Soler la compra de una parte, o de la totalidad, de las 70.000 acciones propiedad de su familia por unos 65 millones de euros.
Fútbol y promociones urbanísticas
A Villalonga le acompañó en esta negociación el ex directivo del Valencia C.F., Vicente Soriano, promotor urbanístico y gestor de suelo en la costa valenciana. Es el segundo accionista del club “ché”, con 10.000 títulos de la SAD, Sociedad Anónima Deportiva. Villalonga, según se ha sabido, trajo debajo del brazo un ambicioso plan de explotación que apunta a una facturación anual de unos 400 millones de euros, cuatro veces la actual del club valencianista.
Nuevo estadio
Ni Villalonga, ni Soriano dan suficiente caché financiero para asumir las multimillonarias operaciones del Valencia C.F. a corto y medio plazo, se asegura por círculos valencianistas. La joya del club es la construcción del nuevo estadio de Mestalla, con una inversión de 338 millones de euros y que abrirá sus puertas en 2009.
Un regalo del Ayuntamiento
El terreno lo ha cedido al Valencia C.F. el ayuntamiento, a través una ventajosa y “barata permuta”, según denuncia la oposición socialista, rematada con una escandalosa recalificación de terrenos. Éste fue el mejor regalo para la familia Soler del Ayuntamiento, entregándole una parcela, a la vera del flamante estadio futurista, para la construcción de un hotel de lujo de 20 alturas. Su valor, una vez construido, será de 120 millones de euros. El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) prohibía cualquier cambio de uso, pero la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, del PP, le dio la vuelta “por el bien de toda la afición valencianista” se dijo desde el consistorio.
¿Aterrizaje del madridista Baldasano?
En las negociaciones de Villalonga con los Soler, se especula que vaya de “tapado” el conocido madridista, Arturo Baldasano, dos veces candidato frustrado a la presidencia blanca y experto en negocios de banca privada y en inversiones financieras de altos vuelos. Baldasano conoce al ex presidente de Telefónica desde que este le nombrara máximo responsable del Terra. Ambos se beneficiaron del “pelotazo” de las “stock opcions” con 500 millones de euros de plusvalías para directivos de la multinacional tecnológica. Villalonga se embolsó, además, 5.500 millones de pesetas por rescindir su contrato. Desde entonces reside en Londres.
Intento de compra del Liverpool
Baldasano fue el factotum y director general del banco de negocios “Promobanc”, de sólida raigambre valenciana. El negocio quebró, tras una serie de operaciones muy arriesgadas de compraventa de suelo y otros activos ligados a la especulación urbanística. A Villalonga y Baldasano, se les recuerda también como “asociados” en una operación fallida, hace dos años, para comprar el club inglés Liverpool, que entrena Rafa Benítez, ex mister del Valencia C.F.
Sin apoyo del campismo
En clave política valenciana, Juan Villalonga dicen que está huérfano. Tiene pocos vínculos con el PP valenciano y son del bando zaplanista, condenado al ostracismo por el campismo, en la lucha fraticida entre Eduardo Zaplana y Francisco Camps. El abogado valenciano, José María Mas Millet, quien fuera secretario del consejo de administración del grupo Telefónica y presidente de Antena 3 con Villalonga, mantiene abierto un despacho profesional en Valencia, pero sin influencia con el campismo triunfante. Prueba de ello, su yerno, José Luis Colvée, antes un “todo terreno” zaplanista, ahora ha abrazado el campismo para siga recibiendo subvenciones públicas una empresa suya de negocios por internet.
http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=18880
¡Ja era hora!
I visca el Llevant
y Villarroel cuando se larga?.