Algo menos de 50.000 personas desfilaron ayer en la primera parte de la Ofrenda de Flores a la Virgen de los Desamparados, el acto más espectacular y multitudinario de la Semana Fallera.
M. Domínguez, Valencia. Levante-emv
Al poco tiempo de empezar el desfile de la Ofrenda de 2008 se desveló lo que parecía estar cantado: que los vestidores de la Virgen habían elegido un motivo de Semana Santa para adornar el manto con el que se cubriría de flores y fervor a la Mare de Deu en la Ofrenda. Una cruz, una corona de espinas y un barco, combinado todo ello con el color morado, hablaba claramente de sacrificios, de poblados marítimos y de pasión.
Es la de 2008 una Ofrenda aparentemente más tranquila que la del año pasado, donde el reventón de público y asistentes era previsible al celebrarse en las jornadas de sábado y domingo. Pero como las fallas son una fiesta de multitudes, desde primera hora de la tarde ya había
miles de personas dispuestas a pasar minutos, cuando no horas, contemplando el trasiego de personas cargadas de ramos e indumentaria. Es uno de los objetivos de este acto: causar asombro al visitante.
En un festejo tan previsible, llamó la atención la introducción del estátice como nueva flor para la imagen. Introducción obligada por la escasez de claveles precisamente por esa coincidencia festiva, ya que la Pasión también requiere, en otras latitudes, de infinidad de claveles. Desde los primeros minutos de desfile ya apareció, dispuesto a proporcionar ese tinte morado a un manto que fue, como casi siempre, eminentemente rojo y, blanco y rosa.
El arranque del desfile este año no pudo ser más espectacular: nada menos que 1.175 falleros de la comisión de Gloria-Felicidad-Tremolar, del barrio de l´Oliveral, abrían el cortejo obligados a cumplir el castigo de haber desfilado incorrectamente el año anterior. Esta comisión tiene una corte de honor de trece jóvenes a las que se les paga el traje y una de ellas es la fallera mayor. “Todos los años pedimos desfilar de dos en dos y parece ser que este año se olvidó mandar la carta. Desfilamos y nos lo hicieron pagar”. Este año, más de cien filas de hombres, ujeres y niños salieron de la calle de la Paz. Tardaron nada menos que 10 minutos y 35 segundos tardaron en pasar por la Plaza de la Virgen. Toda una peripecia para una comisión que tuvo que fletar más de 25 autobuses para llegar y que habían tenido una jornada agitada, tal como decía el presidente, Miguel Bayona: “hemos salido por la mañana a Valencia a recoger el premio, hemos vuelto, alguno habrá comido algo, muy poco, y en seguida nos hemos vuelto”.
Segundos después lo hizo hija de los Duques de Lugo, Victoria Federica, en medio de los falleros de Grabador Esteve-Cirilo Amorós. No se puede decir que la indumentaria que llevara fuera de lo que se ve habitualmente, pero muchos ni se dieron cuenta de su paso, en medio del resto de falleras.
A partir de ahí, miles de personas, con miles de historias. Pasó un emocionado Jesús Barrachina, un feliz Juan Armiñana, varias falleras mayores de Valencia, se vio a la atleta Concha Montaner, invitada por la falla de San José de Pignatelli, y bien entrada la noche lo harían primero el presidente y el entrenador del Levante UD, con la comisión de Serranos-Plaza de los Fueros, y después lo iba a hacer Agustín Morera, de madrugada, con Pizarro, la falla de Victoria Martínez, que sería la encargada de cerrar esta primera tanda.
¿Retrasos?. Los justos y necesarios. Acercándose el cortejo a la medianoche se hablaba de más de media hora. Lo que nadie iba a quitar a Victoria Martínez es una madrugada muy especial. Porque no se la esperaba hasta más que bien pasada la una de la madrugada.
¿Lo demás?. Lo previsible: niños que desfilan a unas horas sguro que inconvenientes, hombres y mujeres que, por sus lloros, vienen a desmentir a los que creen que este acto es una pachanga lucidora (lo es para algunos, pero para otros está claro que no) y esa corriente de asombro que causa a todo el que se acerca. Y quien no lo hizo ayer tiene la oportunidad de repetir en la jornada de hoy.
Es la de 2008 una Ofrenda aparentemente más tranquila que la del año pasado, donde el reventón de público y asistentes era previsible al celebrarse en las jornadas de sábado y domingo. Pero como las fallas son una fiesta de multitudes, desde primera hora de la tarde ya había
miles de personas dispuestas a pasar minutos, cuando no horas, contemplando el trasiego de personas cargadas de ramos e indumentaria. Es uno de los objetivos de este acto: causar asombro al visitante.En un festejo tan previsible, llamó la atención la introducción del estátice como nueva flor para la imagen. Introducción obligada por la escasez de claveles precisamente por esa coincidencia festiva, ya que la Pasión también requiere, en otras latitudes, de infinidad de claveles. Desde los primeros minutos de desfile ya apareció, dispuesto a proporcionar ese tinte morado a un manto que fue, como casi siempre, eminentemente rojo y, blanco y rosa.
El arranque del desfile este año no pudo ser más espectacular: nada menos que 1.175 falleros de la comisión de Gloria-Felicidad-Tremolar, del barrio de l´Oliveral, abrían el cortejo obligados a cumplir el castigo de haber desfilado incorrectamente el año anterior. Esta comisión tiene una corte de honor de trece jóvenes a las que se les paga el traje y una de ellas es la fallera mayor. “Todos los años pedimos desfilar de dos en dos y parece ser que este año se olvidó mandar la carta. Desfilamos y nos lo hicieron pagar”. Este año, más de cien filas de hombres, ujeres y niños salieron de la calle de la Paz. Tardaron nada menos que 10 minutos y 35 segundos tardaron en pasar por la Plaza de la Virgen. Toda una peripecia para una comisión que tuvo que fletar más de 25 autobuses para llegar y que habían tenido una jornada agitada, tal como decía el presidente, Miguel Bayona: “hemos salido por la mañana a Valencia a recoger el premio, hemos vuelto, alguno habrá comido algo, muy poco, y en seguida nos hemos vuelto”.
Segundos después lo hizo hija de los Duques de Lugo, Victoria Federica, en medio de los falleros de Grabador Esteve-Cirilo Amorós. No se puede decir que la indumentaria que llevara fuera de lo que se ve habitualmente, pero muchos ni se dieron cuenta de su paso, en medio del resto de falleras.
A partir de ahí, miles de personas, con miles de historias. Pasó un emocionado Jesús Barrachina, un feliz Juan Armiñana, varias falleras mayores de Valencia, se vio a la atleta Concha Montaner, invitada por la falla de San José de Pignatelli, y bien entrada la noche lo harían primero el presidente y el entrenador del Levante UD, con la comisión de Serranos-Plaza de los Fueros, y después lo iba a hacer Agustín Morera, de madrugada, con Pizarro, la falla de Victoria Martínez, que sería la encargada de cerrar esta primera tanda.
¿Retrasos?. Los justos y necesarios. Acercándose el cortejo a la medianoche se hablaba de más de media hora. Lo que nadie iba a quitar a Victoria Martínez es una madrugada muy especial. Porque no se la esperaba hasta más que bien pasada la una de la madrugada.
¿Lo demás?. Lo previsible: niños que desfilan a unas horas sguro que inconvenientes, hombres y mujeres que, por sus lloros, vienen a desmentir a los que creen que este acto es una pachanga lucidora (lo es para algunos, pero para otros está claro que no) y esa corriente de asombro que causa a todo el que se acerca. Y quien no lo hizo ayer tiene la oportunidad de repetir en la jornada de hoy.
Archivado bajo: Fiestas, Valencia | Etiquetado: Fallas, Ofrenda































Premio recibido desde
Premio que me han otorgado desde
Sr. Jon Kepa estamos cansados de tanto pasear y un poco sordos de tanta mascletà
Y eso que llevan un solo día, imagínese yo que llevo casi toda la vida y, además, me tiran la mascletá justo debajo del balcón de mi casa.
El pirotécnico de mi falla es Vicente Caballer, uno de los más ruidosos.
No olvide los buñuelos que le dije, en la Plaza del Doctor Collado. Y una visita mañana a la plaza de la virgen para ver como quedó el manto de la virgen, es digno de ver y ya que estan por allí, vayan a ver las ruinas de la Almoina que estan justo detrás de la Virgen, no se lo pierdan y si le apetece,el cardenal García Gasco, ese demócrata de toda la vida, tiene su palacio muy cerquita, dele recuerdos de mi parte.
A divertirse.