Según informa Público un estudio del BBVA publicado el pasado mes de noviembre apuntaba que Madrid aportaba 2.302 euros por habitante al año, Catalunya 1.094 euros, Baleares 915 euros y la Comunidad Valenciana 37 euros, mientras que el resto de las comunidades son beneficiarias netas.
El candidato a la Presidencia del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha comprometido hoy a publicar antes de dos meses las balanzas fiscales de las comunidades autónomas, “por primera vez en este país”.
Un compromiso que el candidato socialista ha expresado en su réplica, durante la primera sesión del debate de investidura, al portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida.
Rodríguez Zapatero ha querido dejar claro que si la Cámara Baja le otorga su confianza, en menos de dos meses el Gobierno publicará esas balanzas, una reivindicación de los nacionalistas catalanes desde hace años.
Ha recordado que ya el vicepresidente económico del Ejecutivo, Pedro Solbes, anunció que se publicarían, si bien Zapatero ha sido más preciso y ha puesto fecha.
De manera oficial
De esta forma, Zapatero ha dado respuesta a la petición de Duran i Lleida, quien le ha urgido a que “a corto, cortísimo plazo”, publique las balanzas “de manera oficial”, con lo que se ganará en “transparencia y criterios para un ejercicio más justo de la acción política”.
Duran ha insistido en que su demanda no pretende la “confrontación política” con otras comunidades autónomas, sino “aportar transparencia y acabar con la opacidad y la fácil demagogia”.
En ese objetivo de “transparencia” ha estado de acuerdo Rodríguez Zapatero.
Tras esta intervención, el portavoz de los nacionalistas catalanes se ha mostrado convencido de que Zapatero cumplirá su promesa y ha calificado de “positivo” ese compromiso.
La caja de Pandora
El pasado mes de noviembre, el estudio Las balanzas fiscales de la comunidades autónomas con la Administración Pública Central, realizado por encargo de la Fundación BBVA, ya suscitó reacciones muy variadas, y a veces apasionadas, sobre sus resultados.
Los resultados del estudio de BBVA señalaban que en el periodo 1991-2005 había cuatro comunidades autónomas con déficit fiscal (en decir que aportan más de lo que reciben): Madrid (2.302 euros por habitante al año), Catalunya (1.094 euros), Baleares (915 euros) y Comunidad Valenciana (37 euros). El resto de las comunidades son beneficiarias netas.
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( 30/11/2007) ¿La caja de Pandora? ¿La caja de los truenos? Cualquiera de las dos simbologías sirve para subrayar que algo se ha destapado en el mundo de las comunidades autónomas.
La publicación, el pasado miércoles, del estudio Las balanzas fiscales de la comunidades autónomas con la Administración Pública Central, realizado por encargo de la Fundación BBVA, ha suscitado reacciones muy variadas, y a veces apasionadas, sobre sus resultados.
Si el pasado jueves ya algunos partidos políticos y comunidades autónomas se pronunciaron sobre los resultados del estudio, ayer le tocó el turno a otras instituciones públicas y privadas.
Buena parte de las reacciones llegaron desde Catalunya, probablemente la comunidad más sensibilizada con las relaciones entre los territorios autonómicos y la Administración Central. El comentario más prudente fue el del presidente de La Caixa, Isidre Fainé, que en una entrevista en TV3 no quiso valorar los resultados del estudio, “porque los números dependen del sistema de cálculo”, pero sí aseguró que “Catalunya es solidaria con España”.
Mucho más radical fue la opinión expresada por el Colegio de Economistas de Catalunya, que criticó la falta de rigor de algunos de los resultados del estudio de la Fundación BBVA y consideró “improcedente” que se publique teniendo en cuenta sólo uno de los dos criterios metodológicos que existen para calcular las balanzas fiscales territoriales. También desde Catalunya, el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) se pronunció a favor de la publicación de las balanzas fiscales por parte del Gobierno, pero justificó que no lo haya hecho. “Se trata de una decisión que tiene complicaciones” porque obliga a pactar una metodología “que comparta todo elmundo”.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, intentó centrar el debate y recordó que por mandato parlamentario un grupo de expertos fijó dos sistemas distintos de cálculo de las balanzas fiscales. “En cualquier caso, nuestro sistema fiscal es progresivo, y por tanto el resultado siempre será que las comunidades autónomas de mayor riqueza pagan más”, dijo.
Valencia quiere más agua
Varias comunidades autónomas se unieron también ayer al coro de comentarios. La reacción más llamativa fue la del vicepresidente de la Comunidad Valenciana, Vicente Rambla, que dio por buenos los resultados del estudio y estableció un paralelismo entre la solidaridad económica y la de los recursos hídricos. Rambla dijo que ha quedado acreditada la solidaridad de los valencianos, y que en correspondencia otras comunidades deberían tomar nota para facilitar el agua que reclaman desde Valencia.
Andalucía y Extremadura también expresaron sus opiniones. Los presidente andaluz, Manuel Chaves, y extremeño, Guillermo Fernández Vara, coincidieron en que “los impuestos los pagan las personas, no los territorios”.
Los resultados del estudio de BBVA señalan que en el periodo 1991-2005 hay cuatro comunidades autónomas con déficit fiscal (en decir que aportan más de lo que reciben): Madrid (2.302 euros por habitante al año), Catalunya (1.094 euros), Baleares (915 euros) y Comunidad Valenciana (37 euros). El resto de las comunidades son beneficiarias netas.
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C. CABALLERO | F. NÚÑEZ
MADRID.- El pasado día 19 de noviembre, después de la conferencia que pronunció Pedro Solbes en el Círculo Financiero de La Caixa, en Barcelona, sobre la situación y perspectivas de la economía española, se formó un corrillo en el que participó el propio ministro. Junto a él, estaban presentes tres ‘pesos pesados’ de Cataluña: el abogado Miquel Roca (ex número dos de Convergencia), Isidre Fainé (presidente de La Caixa) y el ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol.
En un momento de la conversación salió el tema de las balanzas fiscales y la reclamación histórica de CiU de datos oficiales del Gobierno, y Solbes replicó: “Si se publican esos datos, sería un escándalo para Cataluña y España”.
La pregunta que se hacen muchos, después de esta rotunda afirmación de Solbes relatada por el propio Jordi Pujol, es: ¿tiene el Gobierno su propio estudio de las balanzas fiscales de las comunidades autónomas? ¿Es similar al que esta semana ha hecho público la Fundación BBVA y que deja a Cataluña, País Vasco y Navarra en muy mal lugar en cuanto a solidaridad con el resto de España? ¿Por qué el Gobierno no da a conocer sus datos sobre la balanza fiscal?
Pese a que el Gobierno desmiente que tenga preparado un estudio propio, la frase de Solbes, una semana antes de que saliera a la luz el informe del BBVA, sugiere lo contrario: el Gobierno no sólo maneja y conoce los datos, sino que se resiste a hacerlos públicos antes de las elecciones por el malestar que podría generar en Cataluña. Los datos del informe del BBVA son demoledores: cada madrileño aporta 3.247 euros a la caja común del Estado, frente a los 1.489 euros de un catalán; es decir, que los madrileños entregan a la administración central un 120% más que cada catalán, pese a que son sólo un 10% más ricos.
Además, el estudio muestra también la “insolidaridad” de las comunidades forales de Navarra y el País Vasco que, pese a su mayor nivel de renta, presentan una balanza fiscal positiva en el periodo 1991-2005: 1.653 millones de euros en el caso de País Vasco y 315,5 millones de euros en el de Navarra.
El Ejecutivo se desmarca
El Gobierno se ha apresurado a desmarcarse del estudio del banco asegurando que el análisis de las balanzas fiscales no es el método más adecuado para analizar la relación financiera entre el Estado y las Comunidades Autónomas. Por eso, no se respaldan los datos del BBVA ni tampoco se hace público un estudio oficial, viene a decir el Ministerio de Economía.
Sin embargo, si el Gobierno sacara a la luz un informe propio, no divergería mucho del de la entidad financiera. De hecho, los autores del estudio del BBVA muestran, en las primeras páginas, su agradecimiento a más de 50 funcionarios de casi todos los ministerios “que han aportado datos y resuelto dudas sobre su interpretación”.
Entre los colaboradores hay funcionarios del Ministerio de Hacienda, de la Agencia Tributaria, de Trabajo, Administraciones Públicas, del INEM, de Cultura, etcétera. Pero también aparece Luis González Calbet, de la Oficina de Presidencia del Gobierno, y el Grupo de Trabajo sobre Balanzas Fiscales, constituido en el marco del Instituto de Estudios Fiscales, precisamente el organismo al que el Gobierno encargó en 2004 por mandato del Congreso, después de una proposición no de ley de CiU.
En septiembre de 2006 el grupo de trabajo (en el que no se incluyeron a expertos que habían realizado estudios anteriores que demostraban que Madrid era la que más aportaba y menos recibía en esta relación con el Estado) emitió el informe, que se presentó en el Senado a principios de 2007.
Según fuentes de estos expertos, “no fue posible un acuerdo sobre una metodología única porque una parte de este grupo de trabajo, impuesta por el tripartito catalán, se negó a que se aceptara como criterio único el de carga-beneficios (el que procede de la combinación de carga fiscal que recibe un territorio y del beneficio que de ello obtiene) porque perjudicaba a su saldo con respecto al esfuerzo solidario de Madrid”. Este es el método de los expertos del BBVA.
Para evitar enfrentamientos, el Gobierno optó por definir dos metodologías, la de carga-beneficios, y una segunda, definida de “flujos monetarios” (el dinero que entra y sale de un territorio), que dará como resultado un déficit fiscal más elevado de la comunidad catalana.
Según los expertos consultados, este último método se aplica con criterios de caja (ingresos y gastos según llegan) y no con criterios de devengo (se tienen en cuenta los derechos comprometidos de ingresos y gastos independientemente del momento en que se produzcan). Los criterios de devengo son los que establece la agencia Eurostat para las cuentas públicas, y se aplican, por ejemplo, en la Contabilidad Nacional española.
Estos dos enfoques van a generar una guerra sobre balanzas fiscales inminente. De momento, tras la publicación del estudio del BBVA, ERC, uno de los socios del Gobierno catalán, ha anunciado que la Generalitat hará su balanza fiscal con el método de “flujo monetario”. El PNV también hará lo mismo en el País Vasco.
http://www.elmundo.es/mundodinero/2007/11/30/economia/1196449902.html