Nos hemos tirado toda la Legislatura pasada escuchando todo tipo de improperios por parte de los populares porque querían ilegalizar a toda costa a ANV, tuvieran o no tuvieran motivos legales para hacerlo.
Ahora, por fin, se daban las circunstancias adecuadas para proceder a expulsarles de los ayuntamientos por su no condena de ETA, sus atentados, sus extorsiones o sus comunicados. Ahora se habían puesto todos de acuerdo para hacerlo y la batalla se presentaba hoy en Mondragón.
Pero no ha sido posible porque , al menos 1 concejal, por supuesto que del PP, se ha abstenido y no ha sido posible echar a ANV del ayuntamiento de Mondragón.
¿Qué excusa nos daran ahora estos aprendices de políticos de tres al cuarto para justificar este incalificable hecho?, ya vereis como al final la culpa será de, ¡cómo no!, de ZP.
4 largos años escuchando la misma cantinela, 4, señoras y señores y a la hora de la verdad, nos montan este pollo. No tienen vergüenza.
Y mientras a montarnos pollos gilipollas con que si el agua, los trasvases, la finaciación o que si Aguirre, Gallardón, Rajoy o Perico de los Palotes.
Habrá que escuchar las diatribas de la caverna mediática fachorra a ver que coño dicen ahora.
La noticia nos la cuenta Mikel Ormazábal en El País de este modo:
La moción ‘ética’ contra la alcaldesa de ANV, que necesitaba 11 votos, sólo ha sido aprobada por PNV y PSE (ocho votos). -ANV, Aralar y Zutik la han rechazado. – PP, EA y EB se han abstenido.
A las siete de la tarde ha comenzado en el Ayuntamiento de Arrasate-Mondragón (Guipúzcoa), gobernado por ANV, un decisivo pleno en el que se debatirá la moción presentada por PSE y PNV en la que exigen la dimisión de los ediles que no condenen la violencia. Es el paso previo para desalojar a Ino Galparsoro de la alcaldía pero, tal y como ha advertido esta mañana el líder del PNV, Íñigo Urkullu, nada está garantizado por la falta de apoyo de Eusko Alkartasuna (EA) y Ezker Batua (EB). La sala está repleta de público y hay una gran tensión.
Antes de que comenzara la sesión plenaria, más de un centenar de simpatizantes abertzales se han concentrado en silencio en el exterior del Ayuntamiento, con pancartas en las que se leía “La voluntad ciudadana. No al fraude”, “Arrasate euskaldún, de izquierdas y abertzale”, “Independencia” o “En favor de los derechos de Euskal Herria”. Han pasado desapercibidos. La Ertzaintza también, ya que no hay ningún agente de uniforme ni dentro ni fuera del salón de plenos. Ya dentro del Ayuntamiento, una cincuentena de simpatizantes de ANV se encuentran en el fondo del salón de plenos, en silencio y han desplegado varias pancartas con lemas como “Marco democrático para Euskal Herría” o “No al fraude”. De vez en cuando lanzan algún comentario en voz alta, como “¡es una vergüenza!”.
A la sesión, asiste un antiguo alcalde de HB, Xavier Zubizarreta, desbancado en una moción tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Están presentes también Rodolfo Ares, portavoz del PSE y Jesús Eguiguren, presidente del PSE. Hay una nutrida presencia de seguridad privada. La sesión se presenta complicada. En la denominada “moción ética”, PNV y PSE plantean la dimisión de los ediles que no condenen la violencia terrorista y, en concreto, el asesinato del ex concejal socialista Isaías Carrasco a manos de ETA el 7 de marzo. Los cuatro ediles socialistas, los cuatro de los nacionalistas vascos y el del PP respaldan la iniciativa. Ezker Batua (EB), con tres ediles, es clave para que salga adelante. Fuentes socialistas han precisado que primero se votará la “moción ética”.
Se necesitan 11, sólo hay nueve
Si logra los votos suficientes para prosperar, decaerían las mociones alternativas que pretenden defender Aralar y ANV, que gobierna en minoría este consistorio, ya que cuenta con siete de los 21 ediles de la corporación. Posteriormente se debatirá la moción del PP y, si es rechazada, el PSE/EE presentará otro texto alternativo que es idéntico a la “moción ética” conjunta que presenta con el PNV, pero que añade un último párrafo en el que propone formalizar una moción de censura al término de este mismo pleno.
Horas antes, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, ha admitido en un acto informativo celebrado en Madrid esta mañana que su partido no gestionó de forma “lúcida” esta iniciativa de los socialistas vascos. Urkullu ha transmitido además sus dudas sobre el éxito de esta moción, pues de las 11 firmas necesarias sólo hay nueve seguras, toda vez que ni EB ni EA han asegurado su respaldo.
El presidente del PNV ha aprovechado para criticar la “escasa voluntad de relación” con su formación de esos dos partidos, sus socios en el Gobierno vasco. “Es difícil de comprender para quienes no viven la política, y mucho menos el ejercicio diario del ámbito institucional, que para presentar una moción de censura en Arrasate (Mondragón en euskera) son necesarias 11 firmas. [No es suficiente] con decir en los medios de comunicación que nuestra iniciativa sería presentar una moción de censura y ya está hecho”, ha criticado Urkullu. “A priori, salvo que los concejales de EB hayan cambiado de criterio, somos cuatro PSE, cuatro PNV y uno PP. No llegamos a los 11 para presentar la moción y porque tres concejales de EB que serían clave están en la posición de no apoyar la moción de censura, como tampoco lo está Aralar y EA”.
Ése es el motivo por el que, cuando se planteó la iniciativa, Urkullu instó a actuar “inteligentemente”. El PNV, ha añadido que la gestión luego de su partido no fue muy “lúcida”, en referencia a las declaraciones del presidente del partido en Guipúzcoa, Joseba Egibar, que aseguró, en un primer momento, que no apoyarían la moción.
A la espera de una llamada de Zapatero
A pesar de tender “su mano” a los socialistas, el político nacionalista ha recordado que no ha recibido ninguna respuesta del presidente Zapatero “ni sobre los planes de Ibarretxe ni sobre el referéndum de octubre”. En ese sentido, ha precisado que el Gobierno vasco no “va a plantear ninguna aventura ni ninguna barbaridad”. “Estén tranquilos”, ha añadido, después de indicar que no quería desvelar la fórmula jurídica que el Ejecutivo vasco emplearía en caso de no alcanzar acuerdo alguno con los socialistas.Urkullu ha analizado la situación del grupo terrorista ETA: “tiene superado el último fracaso de negociación con el Gobierno español y ha asumido, usando su indigesta verborrea llena de eufemismos, la prolongación del conflicto”. Después de precisar que el PNV no comparte “ni fines ni medios con ellos”, se ha referido al atentado de la T-4, que marcó el final del alto el fuego y la negociación con la banda. Ha asegurado que éste terminó para el PNV en ese momento, aunque no así para los socialistas: “todos sabemos que el PSOE siguió hablando con Batasuna y con ETA” después del atentado, “con dos muertos por medio”, y hasta junio de 2007, ha agregado.
Archivado bajo: España, Política nacional | Etiquetado: ANV, Mondragón































Premio recibido desde
Premio que me han otorgado desde