XI Congreso del PSPV, gana Jorge Alarte con el 51% de los votos

Apoyo federal. José Blanco, Jorge Alarte y Leire Pajín, ayer, saludando a los delegados tras la elección del secretario general. m. a. montesinos.

El alcalde de Alaquàs gana por 20 votos, con fugas antilermistas en el pacto Puig-Romeu-IS . El dirigente federal decreta el fin de las luchas internas y exige al alcalde de Morella que haga como Bono con Zapatero

Francesc Arabí, Valencia. Levante.emv

Se llama Jorge Alarte Gorbe, tiene 34 años y es alcalde de Alaquàs. Son las credenciales del quinto secretario general del PSPV, el segundo más joven de la historia. Ayer ganó la votación para ese cargo a la valenciana, a la manera socialista valenciana en tiempos de crisis: por 20 votos. En Alicante, Ignasi Pla ganó por 10, y en la Politécnica, Joan Romero, por 3. A Alarte queda por conquistar el liderazgo del partido para despejar la pista de despegue hacia la Generalitat. Pero eso, a estas horas, es como embastar sueños sentado en una piedra perdida en un lodazal.
A 28 de septiembre de 2008 el escáner al PSPV retrata un partido troceado en mil pedazos, adobados con resentimientos de país, comarca o ciudad y en el que las vísceras actúan como oráculo, en especial cuando se litiga por repartir la poca miseria que flota en el océano de la invisibilidad social. Simplemente ingobernable. Alarte deberá gestionar y liderar ese ejército de átomos. En esa misión contará, eso sí, con la ventaja de tener las espaldas cubiertas por la federal. «Desde hoy la direccion federal está detrás de Jorge Alarte hasta ganar las elecciones», sentenció el visecretario general del PSOE, José Blanco, quien se arremangó ayer para intentar ordenar el caos.
No intervino Leire Pajín, que ser valenciana la inhabilitaba para dar rapapolvos en público. Es lo que hizo Blanco. La mano férrea que en 16 meses no ha aplicado en su despacho -nunca puso el mínimo reparo a la proliferación de aspirantes- la descargó ayer en público sobre el pescuezo de Ximo Puig, como cabeza visible del 47,72% del PSPV que ha perdido el pulso a Ferraz. Porque Madrid quería una lista de integración en torno a Alarte. Blanco pintó las consignas a los insurrectos con trazo de brocha gorda. «Esto es un punto final», dijo tres veces.
«Se acabaron las bromas y los experimentos». Y remató: «Ximo, tienes una enorme responsabilidad: lograr que este congreso acabe bien y te emplazo a que ejerzas esta responsabildiad. La misma que tuvo José Bono para dar autonomía a Zapatero para que configurara su equipo». En su dicurso, Puig había recordado que él apoyó a Zapatero en el 35 Congreso Federal. Y Blanco le replicó que haga ahora de Bono. Primero, evitando que el congreso acabe hoy con accidente o ejecutiva contestada. Y después, que no dificulte la labor de la nueva dirección. No se conformó con eso, hasta replicó expresiones concretas como la «revolución silenciosa» que el bloque perdedor proponía contra Madrid. «Aquí no se necesita ninguna revolución silenciosa, sino un cambio tranquilo y seguro con respuestas del siglo XXI y no del XX». Ni Alarte lo habría dicho mejor.
A la salida y en privado, Puig recriminó a Blanco por su reprimenda pública y el dirigente federal quitó hierro al asunto. De paso, el de Morella le trasladó lo mismo que a los delegados suyos, que reunió después. «Nosotros llevamos el traje de la responsabilidad puesto, pero ahora el responsable de actuar es Jorge Alarte, a él le corresponde», transmitió. Y se fue a comer con Leire Pajín, que quiso conciliar para que hoy el presidente del Gobierno venga a bendecir una fiesta y no un funeral con el duelo peleado. Con todo, Blanco invitó a sumarse a todos los que «quieran ser protagonistas de la nueva etapa que empieza».
En su primera intervención como secretario general, Alarte expresó su deseo de «empezar el cambio bien». Por eso, ve «necesario que de una vez por todas nos reconozcamos con generosidad para que nadie sienta la necesidad de organizarse a favor o en contra de nada ni nadie». Pidió manos libres y prometió que va a hacer «como Zapatero, a tomar decisiones de forma autónoma para acabar con Camps». Para reconciliarse con los que le acusan de no respetar la tradición e identidad, reivindicó a Joan Lerma y Ciprià Ciscar como «símbolos» de 30 años de «trabajo socialista». Les debía esa jubilación solemne.

Un pacto demasiado alambicado
Alarte llegó eufórico pero muy estresado. Primero porque al grito de «País Valencià» y «unitat», los delegados del pacto crearon ambiente para movilizar tras los discursos. Y porque, después, ganó por 20, aunque a mitad del recuento de las 549 papeletas depositadas en una urna blindada con pasillo y cortina -para dar garantías- iba perdiendo por 50. La alcaldesa de Quart, Carmen Martínez, se lo trasladó a Alarte y éste empezó a sudar. Faltaban 100 para el recuento, y ganaba por 18. Y al final, remontó.
Fue una remontada histórica. Desde la Politécnica (julio de 1997) los congresos de crisis del PSPV eran una cosa en la que jugaban dos bloques y ganaba el lermismo. Como alguien dijo de Alemania y el fútbol. Alarte hizo valer el apoyo mayoritario en las principales comarcas, primero, el impulso de la plataforma de Leire Pajín, después, y la pesada carga del estigma lermista que llevaba Puig, a la hora de la votación.
Porque se cumplió el guión y hubo deserciones. Cuando una tubería de canalizar votos tiene tantos codos y se montan deprisa y corriendo (lermistas y afines a Puig, FSP-UT, IS, el grupo GTS, parte de Volem i podem…), ha de haber fugas por buenos que sean los fontaneros. Las hubo (calculan que 16) de quienes no estaban dispuestos a poner la papeleta en el mismo montón que sus enemigos íntimos del pueblo. La ex alcaldesa de Dénia Paqui Viciano y otros siete delegados de la Marina Alta son afines a Romeu pero no tragaron con el pacto. Y eso que el de Silla se tomó un eterno café con Paqui Viciano a primera hora. Varios delegados de Alcoi, algunos de la Marina Baixa o del Grup de Treball Socialista, que apoyaban a Noguera, aceptaban a Romeu, pero tampoco quisieron respaldar a Puig. Afines al alcalde de Morella decían ayer que si hubiera encabezado Romeu habrían ganado. Jamás se sabrá.
Y eso que el de Morella hizo un discurso redondo, emotivo y estratégicamente milimétrico en el que llamó a todas las puertas de fe débil para sellar posibles fugas. Los suyos decían que la federal había atornillado mejor aún los votos de Alarte en las comarcas de Alicante. Para que los 263 avales que finalmente presentó Alarte se tradujeran ampliados a 282 votos. El discurso de Alarte fue improvisado (rompió el texto escrito) y de réplica al de Puig, consciente de que el de Morella lo bordó. Con un manojo de ideas fuerza ha logrado Alarte en estos 450 días de campaña que vean en él una posible solución.
«No podemos hacer un discurso y hacer todo lo contrario»; «el candidato no se resolverá en una habitación de hotel» y «tenemos que decidir si continuamos como en los últimos quince años o somos valientes y cambiamos de verdad». Tres frases que dispararon el aplausómetro. La secuencia de catástrofes electorales ha jugado a favor de Alarte. Porque la derrota forma parte del imaginario de los 26.402 militantes.

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Blanco sale en ayuda de Alarte, que sólo logró 20 votos más que su rival

JOAQUÍN FERRANDIS – Valencia – 28/09/2008. El País.

La dirección federal del PSOE, con sede en la calle Ferraz de Madrid, tuvo que salir ayer en apoyo del nuevo secretario general de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, apenas transcurridas un par de horas tras su elección. Alarte resultó elegido secretario general del Partido Socialista del País Valenciano (PSPV-PSOE) por los pelos, con sólo el 51,3% de los votos y un congreso partido por la mitad, que otorgó a su rival Joaquim Puig un porcentaje del 47,7% y sólo 20 votos menos que el ganador. La división y la polarización del XI Congreso del PSPV-PSOE, que se celebra en el Palacio de Congresos de Valencia, arrojó un cómputo de 282 votos para Alarte, 262 para Puig y sólo 5 papeletas en blanco.

La dirección federal, que abogaba por una candidatura única y un debate sosegado de la ponencia, no ocultó su malestar por lo sucedido. El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, advirtió al plenario tras la proclamación del nuevo secretario general del PSPV: «Aquí hay un punto final y la dirección federal del PSOE tiene que estar detrás de Jorge Alarte hasta que ganemos las elecciones [a la Generalitat valenciana] en el año 2011». Blanco instó a Puig y a sus partidarios a actuar con responsabilidad, como hizo José Bono con José Luis Rodríguez Zapatero, que tras perder le dio «autonomía plena».

Alarte, de 34 años y alcalde de un municipio de 32.000 habitantes del área metropolitana de Valencia, se alzó con la victoria por un reducidísimo margen, pese a contar con el apoyo de Ferraz. El nuevo dirigente del socialismo valenciano defendió en su discurso ante los delegados «una nueva era que haga realidad un cambio imprescindible y no negociable» con quienes han controlado hasta ahora la federación pese a las sucesivas derrotas electorales. Enfrente se encontró con una candidatura heterogénea liderada por Puig e integrada por los seguidores de Joan Lerma -que hasta ayer controlaban todavía el aparato del PSPV-, los renovadores de Francesc Romeu y la corriente Izquierda Socialista.

Puig se comprometió a ayudar a Alarte «en todo lo que sea necesario» y recalcó que no está por poner palos a las ruedas del nuevo secretario general de los socialistas valencianos. Aunque cuestión distinta es el bloque que aglutina, que representa la mitad del PSPV y que considera que no se puede prescindir de él. De hecho, seguidores de Puig afirmaban ayer que la batalla se traslada ahora al resto de órganos de gobierno y a las ejecutivas provinciales.

Romeu, por su parte, afirmó que Alarte tendrá todo el apoyo para desalojar al PP de la Generalitat, aunque advirtió que del nuevo secretario general depende que el PSPV salga con toda la fuerza y unidad necesaria.

El apoyo de Ferraz a Alarte también se visualizará en su equipo, que se somete a votación hoy. La nueva secretaria de Organización del PSPV será Elena Martín, asesora del grupo socialista municipal de Alicante y persona de máxima confianza de Leire Pajín, responsable de Organización del PSOE. La nueva dirección reflejará el recambio generacional, el municipalismo y la sintonía con el PSOE.

La elección de Alarte garantiza, además, estabilidad institucional del partido en la Comunidad Valenciana. Alarte mantendrá a los portavoces de las Cortes Valencianas y los principales ayuntamientos.

La división interna del socialismo valenciano también tuvo su reflejo en la ponencia marco. Los delegados socialistas hicieron saltar por los aires la ponencia coordinada por Leire Pajín, a la que Jorge Alarte no había presentado enmiendas, y en la que se proponía un cambio de denominación y un giro al centro para lograr vencer al PP.

En el proceso de discusión y aprobación de enmiendas, los delegados -los del bloque de Puig y parte de los de Alarte- rechazaron el cambio de nombre, el giro al centro y aprobaron medidas no previstas en los estatutos del PSOE, como la elección del secretario general del PSPV por sufragio directo de toda la militancia.

7 respuestas

  1. No sé puede hablar de las cosas que no se conocen con certeza, no fueron 7 los delegados que apoyaron a Romeu además de Viciano. Sólo fueron 5.

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  2. Salvo que dispongas de información privilegiada, cosa que dudo, debo entender que el periodista ( de un diario de València y no de los madriles) está bien informado.
    En último caso siempre se puede acudir a http://www.francescromeu.es/ e informarte adecuadamente.

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  3. Pues no sé porque dudas si no sabes quien soy. No entiendo cuál es el problema con la procedencia del periodista, al que por cierto, está claro que de forma intencionada se le dió una información falsa. Si tuviera la necesidad de informarme, a la última persona que acudiría es a Romeu, alguien que ha intentado engañar durante meses a la militancia del PSPV. Pregunta en las agrupaciones socialistas de la Marina Alta y te aseguro que encontrarás la respuesta: hubieron dos delegados que no avalaron a nadie.

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  4. Pues dudo porque , aunque no te conozca, no me das nada que demuestre que lo que dices es cierto.
    Por lo tanto debo fiarme antes de quien sí se identifica y me da unos datos, sean ciertos o no.
    De todas maneras, si vamos a si es buena o mala esta elección, mi opinión personal es que buena no es ya que es la opción de Madrid y ya sabemos lo que Madrid sabe y conoce de provincias.
    Yo no sé lo que quieren en Alicante pero tengo una ligera idea de lo que pasa en Valencia y, la verdad, hace tiempo que no me gusta.
    Y aunque tampoco creo que sepas quien soy te daré una idea de por donde voy, yo lo que conozco un poco mejor es lo que se cuece en la agrupación de Russafa.

    No sé si Romeu ha intentado engañar a la militancia, lo que si sé es que nadie, entre los dirigentes, ha pensado nunca en la militancia. Ni lo ha hecho Ábalos, ni lo hizo Plá, ni creo que lo haga Blasco, dudo mucho que Alarte piense en ellos y solo confiaba, poco, en Puig que creo es más próximo al sentir popular.
    Pero ese sentimiento es contrario a las tesis que se cuecen en Madrid.

    Pues eso mismo, si tienes algo más, compártelo con nosotros. No es necesario que nos digas quien eres, pero dame algo para que pueda confiar en tu información.

    En cualquier caso, gracias por intervenir.

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  5. Bueno, no me parece bien poner aquí el nombre de los compañeros que no avalaron a Romeu, pero no es ningún secreto, ya he dicho antes que cualquiera lo puede saber en las agrupaciones. Me extraña que no confiaras en Plá y sí en Puig, ya que los dos iban en el mismo barco. Y lo de Romeu, en fin, cómo confiar en alguien que hasta 24 horas antes del congreso prometía que jamás pactaría con Puig! Yo estaba a favor de la renovación y sinceramente el único que representaba algo nuevo era Alarte, en cualquier caso, hay que darle un voto de confianza y recordar que ganó el congreso democráticamente. No sé si eres compañero (militante), pero, ¿no estás de acuerdo en que nuestro oponente es el PP y debemos estar unidos para ganar las próximas elecciones?

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  6. No soy militante precisamente por la mucha «mierda» que ha habido dentro del PSPV y las luchas entre familias y yo paso de esas historias.
    He sido militante durante muchos años, ahora solo soy simpatizante aunqe sigo teniendo amigos en el partido.
    Tienes razón en que el enemigo es el PP y yo, desde este blog, procuro hacer mi trabajo para combatirlo.
    Alarte ha ganado de forma democrática, eso es bastante cierto. Démosle un voto de confianza aunque, insisto, prefería a Puig y no tanto a Romeu.
    Para gustos se hicieron los colores.

    A Plá le conocí cuando fue Secretario general, incluso departí con él en alguna ocasión pero nunca acabó de convencerme, le faltaba algo y, además, era muy blando con el PP y Zaplana le tomaba el pelo cuando quería.

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  7. Toda la información acerca del congreso del PSPV en el que fue elegido Jorge Alarte.

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