Rapaces a la caza de pájaros enjaulados

2009-01-06_img_2008-12-30_23-54-21_mv015cv001okEn el balcón. El ave rapaz, en el círculo, durante el ataque al canario enjaulado en la calle Acadèmic Maravall de Xàtiva. levante-emv.com

Expertos afirman que los casos se disparan en los meses de invierno por la carestía de alimentos.
La irrupción de aves rapaces en zonas urbanas a la caza de pájaros enjaulados e indefensos es más habitual de lo que podría pensarse. Ornitólogos de la empresa Estudi Verd, que colabora con el Ayuntamiento de Valencia y otros municipios de comarcas cercanas, aseguraron ayer que no es extraño verlos en zonas pobladas, aunque en ocasiones puede existir confusión entre halcones y cernícalos, llamados soliguers en valenciano, también aves de presa aunque de menor tamaño, explican.
Según afirman, los meses de invierno son la época del año en la que este tipo de rapaces se deja ver con mayor frecuencia en zonas habitadas, ya que coincide con la estación en la que más dificultad encuentran para lograr comida y por eso el número de casos se dispara. Como ayer informó Levante-EMV, una de estas aves rapaces, que tendría las características físicas de un halcón, según testigos presenciales, se adentró el día de Navidad en el casco urbano de Xàtiva y se comió un canario que estaba en el interior de una jaula sobre un balcón.
La publicación de esta información generó ayer numerosos comentarios en la página web del diario, levante-emv.com, donde diversos testimonios aseguraron haber visto a aves rapaces comerse canarios enjaulados en diferentes comarcas valencianas. Es el caso de Carpesa, donde tres canarios han sido víctimas de una rapaz, según explicaron. Otro de los internautas aseguraba que un caso similar ocurrió en Paiporta y un tercer lector dejó constancia de otro ataque en Castelló. Este diario también recibió llamadas de otras poblaciones de l´Horta advirtiendo de casos similares.
En Alzira, al parecer, un cernícalo llegó a arañar a un niño. Según informaron los ornitólogos consultados, para los cernícalos resulta «más cómodo y tentador» atacar a las aves que están enjauladas, especialmente a aquellas que destacan por sus colores vivos -verde, amarillo o azul- como canarios o periquitos.
No son la base de su alimentación
Según señalaron, estas capturas no son la base de la alimentación de estas aves y cuando se producen ataques sobre pájaros enjaulados la muerte de estos se produce cuando intentan sacarlos de la jaula.
Los expertos consultados explican que los cernícalos, que son aves de rapiña y comunes en muchas comarcas valencianas, tienen la cabeza abultada, pico y uñas negras y fuertes, así como un plumaje rojizo más oscuro por la espalda que por el pecho y manchado de negro.
Abundan por toda la ciudad de Valencia y localidades de las comarcas cercanas, dicen. Viven repartidos por distintas zonas, aunque al parecer tienen preferencia por la periferia, donde todavía quedan espacios de huerta como ocurre en las cercanías de la V-30, la huerta de Campanar y amplios espacios del antiguo y nuevo cauce del Túria.
«Terror» en la Cruz Cubierta
En el barrio de Cruz Cubierta, cercano a zona de huerta, vecinos aseguran que las rapaces son un auténtico «terror del barrio » y aseguran que basta con mirar los balcones de calles como la del Primero de Mayo para observar numerosas jaulas vacías por ataques de rapaces o forradas por sus dueños con mallas protectoras para evitar que causen daños a sus mascotas.
Según los científicos de Estudi Verd, esta técnica de caza, es decir la de acercarse hasta los balcones, se corresponde más con los cernícalos que son aves también «falconiformes» aunque de menor tamaño que los halcones, que puede alcanzar los 40 centímetros de largo desde la cabeza a la extremidad, por lo que no es extraño confundirlos. Sin embargo, según los expertos los halcones que pueden verse en zonas pobladas practican el tipo de captura en vuelo, es decir que tienen preferencia por las palomas, los patos y las becadas.
Suelen situarse en puntos muy altos, especialmente en los edificios más elevados y se lanzan sobre su presa en picado desde una altitud de 700 u 800 metros. Es menos frecuente que bajen a los balcones o que se acerquen a ras de suelo a cazar. Con todo, los halcones también suelen verse de forma habitual en la capital, señalan. De hecho, el Ayuntamiento de Valencia ha instalado nidos controlados ya que los halcones son muy efectivos para el control de las plagas de palomas.
La diferencia entre el halcón y el cernícalo sería que el segundo es más «oportunista», es decir que no desprecia ningún tipo de presa mientras que el primero destaca también por tener un lugar fijo donde comerse a sus capturas.

Una respuesta

  1. que espantoso nene pobre pajaro

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