Peset Aleixandre y los consejos de guerra

face_juan_bautista_peset_aleixandreRetrato del Rector Juan Bautista Peset Aleixandre

Para muchos el nombre de Peset Aleixandre se limita a identificar una avenida, un hospital o un colegio mayor. Sin embargo, resulta menos conocido que también personifica una de las injusticias más amargas de nuestra guerra civil. En mayo de 1941, Juan B. Peset Aleixandre fue fusilado en Paterna por las tropas de Franco, tras haber sido sentenciado a muerte por un consejo de guerra. El análisis del proceso muestra con claridad que no fue condenado por la comisión de un delito contra persona alguna, sino por defender legítimamente los principios constitucionales y democráticos.
Peset Aleixandre fue catedrático de Medicina Legal y Toxicología en la
Universitat de València, en la que ocupó el cargo de rector entre 1932 y 1934. En el ámbito científico, abordó valiosas investigaciones relacionadas con dichas materias y con otras referidas a los campos de la medicina preventiva y de la bacteriología, en los que sobresalen sus estudios sobre higiene pública y sobre la vacunación contra el tifus. Sus métodos innovadores contribuyeron a un notable prestigio académico de Peset en
nuestro país y en el ámbito europeo. La proclamación de la II República estimuló la implicación política de numerosos científicos e intelectuales que apostaron por el reformismo republicano como mejor solución para la regeneración democrática del país y, desde su talante moderado y liberal, Peset se incorporó a la tendencia republicana liderada por Azaña. El reconocimiento social de Peset Aleixandre quedó patente en las elecciones parlamentarias de febrero de 1936: concurrió en la coalición del Frente
Popular y resultó el candidato más votado en la circunscripción de la ciudad de Valencia, en un sistema electoral de listas abiertas. Desgraciadamente, la guerra desbarató la tentativa democrática republicana y la brutal represión posterior provocó la eliminación de sus principales figuras.
El proceso contra Peset comenzó con unas denuncias incoherentes sobre
transgresiones genéricas, acompañadas de imputaciones tan vagas como que fue “amigo de Azaña” o que “escribía artículos en El Mercantil Valenciano”. A lo largo del sumario se evidencia que Peset auxilió durante la guerra a numerosas personas de derechas, que salvó la vida a sacerdotes y religiosas (incluso ofreciendo refugio en su propia casa), y que hizo cuanto estuvo en sus manos para evitar desmanes en la zona republicana, con
riesgo para su propia integridad. También queda acreditado que Peset Aleixandre se limitó durante la contienda a contribuir a salvar vidas al frente de los hospitales militares de Castellón y Valencia. En consecuencia, el reproche de la acusación se centra en su condición de diputado y en las actividades públicas inherentes a este compromiso cívico. El consejo de guerra condenó inicialmente a muerte a Peset, pero valoró su conducta humanitaria y solicitó el indulto, con conmutación por una pena
privativa de libertad. Sin embargo, los sectores más intolerantes del régimen no aceptaron el veredicto y presionaron de forma obsesiva para obtener su revocación. Ello acabó provocando que, en un alarde de marrullería procesal, el tribunal acordase la nulidad de la sentencia y de las actuaciones previas, con el pretexto del hallazgo de una nueva evidencia incriminatoria. A falta de otros motivos de mayor alcance, la increíble
prueba de cargo que provocaría la repetición del juicio y la variación de la sentencia sería una conferencia que impartió Peset años atrás en las aulas universitarias. En la citada conferencia, con su moderación habitual, Peset se limita a mostrar sus simpatías por el laborismo británico o las socialdemocracias escandinavas, a citar a filósofos clásicos y contemporáneos, y a defender las instituciones democráticas frente a la
sublevación militar. No obstante, en un proceso sin garantías, dicha conferencia se convirtió en la prueba determinante para sustentar la definitiva condena a muerte.

En la represión que siguió al golpe de estado resultan significativas las matanzas sin proceso alguno de miles de personas, muchas de las cuales continúan sepultadas en la ignominia histórica de las fosas comunes. Sin embargo, junto al primitivismo de estos métodos criminales, no debemos ignorar el uso fraudulento de un símbolo de civilización como el Derecho para legitimar la barbarie. El trámite actual de la denominada Ley de la Memoria Histórica representa una oportunidad adecuada para desautorizar o anular la actuación de los consejos de guerra, a partir de instrumentos
jurídicos que permitan decretar, desde el Estado de Derecho, que resulta inadmisible la condena de ninguna persona por razones ideológicas. Sin duda, en este camino nos encontraremos con obstáculos expresados desde la jurisprudencia, en relación con la salvaguarda de la seguridad jurídica o con los límites que surgen de la irretroactividad constitucional; pero ello no debería impedir que una legislación específica sobre la materia pudiera regular, con los matices que se estimen oportunos, algún tipo de impugnación de las resoluciones de aquellos tribunales cuya actuación fue notoriamente contraria a los derechos humanos y a la propia idea de justicia. El propio Peset Aleixandre pareció intuir esta necesidad ética de rectificación institucional en su emotiva carta de despedida a su esposa e hijos, escrita pocas horas antes de su muerte: “El destino me ha elegido como instrumento de su injusto dolor. Confío, seguro en Dios, en que algún día mi patria os devolverá mi nombre como el de un ciudadano que
jamás hizo más que servirla cumpliendo sus deberes legales”.

XIMO BOSCH GRAU
Juez

Jueces para la democracia

marco-merenciano-lliriaLa placa en honor a Marco Merenciano está en la calle Purísima. iniciativa per llíria.


Juan Bautista Peset Aleixandre, también Joan Baptista Peset Aleixandre (Godella, 1886Paterna, 24 de mayo de 1941) fue un médico, catedrático de universidad y político español. Fue fusilado por las autoridades franquistas tras el final de la Guerra Civil.

Juan Peset nació en 1886. Era hijo del eminente médico valenciano Vicente Peset Cervera, exponente de la edad de plata de la medicina en Valencia.[1]

Con apenas 22 años, había completado cinco carreras: era doctor en Medicina, Ciencias y Derecho, así como perito químico y mecánico. Su trayectoria profesional se decantó por la Medicina, siendo uno de los máximos exponentes de la medicina experimental o de laboratorio en España y liderando un importante grupo experimentalista en la Universidad de Valencia. Dirigió la revista La Crónica Médica, referencia obligada de la medicina experimental.

Llegó a ser catedrático de Toxicología y Medicina Legal en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, siendo decano de aquella entre 1930 y 1931. Tras el advenimiento de la República, Peset sería sucesivamente vicerrector de la Universidad (entre 1931 y 1932) y, tras la dimisión del rector por ser nombrado magistrado del Tribunal Supremo, rector (entre 1932 y 1934 (tras el triunfo de las derechas en las elecciones de noviembre de 1933, Peset dimitió, aunque su dimisión no fue aceptada hasta el 28 de mayo de 1934). Durante su mandato y el de su antecesor, trató de impulsar la democratización de la universidad, con la representación de auxiliares y estudiantes y la mejora material de las instalaciones. También fue uno de los impulsores de la creación del Instituto Cossío de Valencia, «un mismo de renovación docente». Como responsable de salud pública del ayuntamiento de Valencia, dirigió campañas de vacunación para acabar con las epidemias.

Presidente de Izquierda Republicana en Valencia, fue candidato del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, resultando elegido diputado (fue, con 84.106 votos, el candidato más votado en la circunscripción). En mayo de 1935 había participado en el mitin de Manuel Azaña en Valencia, en el que reunieron más de sesenta mil personas.

Durante la guerra, prosiguió sus labores humanitarias, ayudando asimismo a perseguidos por las milicias en la zona republicana, llegando a refugiar a gente en su propia casa. Fue comisario civil del Ejército y responsable de varios hospitales, lo que compaginó con su labor de diputado. Asistió a la última sesión de las Cortes republicanas en Figueras el 1 de febrero de 1939, pasando la frontera francesa poco después. Sin embargo, volvió a la España republicana, tratando de mediar en el golpe de Estado del coronel Casado. Tras finalizar la guerra, trató de embarcarse en Alicante y partir al exilio, pero no lo consiguió y fue detenido por los franquistas. Comenzó un peregrinaje por campos de concentración y cárceles (campo de concentración de Albatera, campo de concentración de Portaceli, cárcel del mismo nombre) hasta que el 15 de enero de 1940 fue internado en la Cárcel Modelo de Valencia. Mientras tanto, mediante una orden publicada el 29 de julio de 1939, Juan Peset, colectivamente con otros muchos docentes, había sido separado de su cátedra por ser “pública y notoria la desafección […] no solamente por sus actuaciones en las zonas que han sufrido la dominación marxista, sino también por su pertinaz política antinacional y antiespañola en los tiempos precedentes al Glorioso Movimiento Nacional”.[2]

Fue sometido a dos consejos de guerra, en marzo de 1940. En el primero, ante la denuncia hecha por los médicos falangistas Francisco Marco Merenciano, Ángel Moreu González-Pola y Antonio Ortega Tena, fue condenado a muerte, recomendando sin embargo la propia sentencia la conmutación por una pena de reclusión de treinta años. Dos días después de emitirse el odontólogo José Roca Meca reclamó un nuevo juicio, enviándole al auditor de guerra el texto de una conferencia que Peset había impartido en 1937, en la que éste criticaba la sublevación calificándola de respuesta inadecuada de los que no habían aceptado que habían perdido las elecciones, logrando una segunda sentencia en la que ya no había ninguna recomendación de gracia. En mayo de 1941 el Ministerio del Ejército certificaba el «enterado» de Franco y poco después fue fusilado en las tapias del cementerio de Paterna (donde según el estudio de Vicente Gabarda “Mort a Paterna”, fueron fusiladas 2.238 personas tras la Guerra Civil).

El poeta valenciano en lengua catalana Vicent Andrés Estellés compuso en su memoria Ofici permanent a la memòria de Joan B. Peset, que fou afusellat a Paterna el 24 de maig de 1941.

Referencias

  1. Las universidades de la Corona de Aragón, El modelo liberal, de Salvador Albiñana
  2. Cuando las cátedras eran trincheras. La depuración política e ideológica de la Universidad española durante el primer franquismo, de Jaume Claret Miranda, Universitat Pompeu Fabra, pg. 17, en Hispania Nova, Revista de Historia Contemporánea.

Enlaces internos

Universidad de Valencia

Enlaces externos

Fuente: Wikipedia

Relacionado con la represión franquista:

Un millón de presos políticos y doscientos mil muertos


8 respuestas

  1. Una placa recuerda en Llíria al médico que denunció al doctor Peset Aleixandre.
    V. C. M., Valencia
    Llíria sigue manteniendo en su casco urbano algunos símbolos de origen franquista, a cuya retirada estaría obligado el ayuntamiento en virtud del cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. Concretamente, al final de la calle Purísima existe un bloque de viviendas dedicado al doctor Marco Merenciano, un médico falangista que denunció junto a otros al doctor Peset Aleixandre, que fue fusilado en 1940. Por ello, el colectivo Julián Besteiro e Iniciativa per Llíria han solicitado que el ayuntamiento retire esta placa.
    Iniciativa recordó también que la primera corporación democrática de Llíria, en 1979, se adelantó a esta ley de 2007 y cambió la denominación de barrios y calles que aludían a la época dictatorial, y por ello pide que ahora se retire este homenaje en virtud del cumplimiento de la Ley 52/2007.

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  2. Peset Aleixandre, otro santo laico

    El doctor Peset Aleixandre fue condenado a muerte el 4 de marzo de 1940, pero con petición de indulto. La delegación provincial de sanidad de Falange, en la que estaba Marco Merenciano, recurrió la sentencia y fue vuelto a condenar a muerte el 25 de marzo sin posibilidad de indulto. Fue fusilado en Paterna el 24 de mayo de 1941.

    Mencionaba José Ortega y Gasset a Pablo Iglesias como un «santo laico». Pues así entendemos que Juan Bautista Peset Aleixandre es otro de los que podemos llamar santos laicos. Nació en 1886, y hombre inteligente donde los haya, a los 22 años tenía 5 carreras universitarias: Medicina, Ciencias, Derecho, Química y Mecánica. Ejerció la medicina en Sevilla de 1910 a 1916, regresando a Valencia como catedrático de Medicina legal, ejerciendo hasta 1939. En 1931 fue vicerrector de la Universidad de Valencia y rector desde 1932.

    Por sus convicciones sociales y políticas, dimite del cargo ante la llegada al poder del gobierno derechista, siendo sustituido por Fernando Rodríguez-Fornos (catedrático de Patología medica y presidente del Instituto Médico Valenciano). Peset fue presidente de Izquierda Republicana de Valencia y en 1936 fue diputado del Frente Popular con 84.106 votos, el mas votado de toda la provincia. El 1 de febrero de 1939 participó en la última sesión de las cortes republicanas en España, celebradas en Figueras, y volvió a Valencia para mediar en el golpe de Casado-Besteiro en busca de una paz digna. Quedó entonces bloqueado en el puerto de Alicante y capturado por los franquistas. En 1936, Miguel de Unamuno, otro de los llamados santos laicos, mientras escribía El resentimiento trágico de la vida, ante el rumor de asesinato de Rodríguez -Forno ya vaticinaba: «¿A quién de izquierdas fusilarán al entrar en Valencia los falangistas?… A Peset». En 1939, Juan Peset fue denunciado por tres médicos falangistas, entre ellos el doctor Francisco Marco Merenciano (1903-1954), director del Psiquiátrico de Valencia, presidente del Tribunal Depurador de la Diputación de Valencia y miembro del Tribunal Depurador de Magisterio. En la guerra, Peset trabajó en un hospital militar mientras que Marco en el Socorro Blanco. Inmediatamente, Peset fue separado de su cátedra de Medicina legal, que ostentaba desde 1916, y fue dada como auxiliar a Marco Merenciano, quien lo denunció ese mismo día. Entre las declaraciones acusatorias de Marco Merenciano destacamos: «Fue el encauzador o dirigente de la política de izquierdas de esta capital; siendo una figura de relieve y significación por su influencia moral y dada también su categoría social por tratarse de un catedrático de la Facultad de Medicina». Esos mismos motivos fueron por los que había sido condenado Julián Besteiro.
    Marco Merenciano era inseparable de los jóvenes psiquiatras Juan José López Ibor (1908-1991) y Pedro Laín Entralgo (1908-2001), quienes residían en el colegio mayor Beato Juan de Ribera, de Burjassot y juntos editarían la revista Norma (1935). El psiquiatra Carlos Castilla del Pino, alumno de López Ibor en 1943-1946, en sus memorias Pretérito Imperfecto decía: «Marco era una gallina de escasos vuelos al lado de Ibor y Laín». Peset pidió ayuda a Laín e Ibor, quienes fueron miembros del Consejo Nacional de Falange desde el 9 de septiembre de 1939. López Ibor no hizo nada por Peset a pesar de que éste lo consideraba como su «discípulo predilecto». La diferente actitud de Laín recogía el testimonio: «Me cabe la amarga satisfacción de haber acompañado de despacho en despacho, implorando clemencia, a la que pronto iba a ser su viuda».

    Castilla del Pino continuaba recordando: «Marco era un católico sectario hasta extremos que debieron hacerlo terrible en los años de posguerra». Efectivamente, en 1942, ante un auditorio falangista aseveraba: «El marxismo, queridos colegas, es una enfermedad y en nuestras manos está en gran parte su tratamiento». Según el psiquiatra Enrique González Duro, en su obra Los psiquiatras de Franco: Marco Merenciano era un exponente del «franquismo psiquiátrico», cuyos máximos exponentes serían López Ibor y Antonio Vallejo Nájera (1889-1960), que dieron cobertura ideológica a la represión franquista y para ellos el marxismo era una patología psiquiátrica.

    El doctor Peset Aleixandre fue condenado a muerte el 4 de marzo de 1940, pero con petición de indulto. La delegación provincial de sanidad de Falange, en la que estaba Marco Merenciano, recurrió la sentencia y fue vuelto a condenar a muerte el 25 de marzo sin posibilidad de indulto. Fue fusilado en Paterna el 24 de mayo de 1941. La actuación del doctor Peset durante la Guerra Civil diríamos que fue la de un santo laico, salvando vidas de combatientes republicanos en los hospitales militares de Valencia y Castellón, haciendo lo mismo en la retaguardia con las vidas de derechistas y religiosos perseguidos por elementos extremistas. Resaltamos como última evocación de su categoría humana la carta de despedida a su esposa e hijos que dice: «El destino me ha elegido como instrumento de su injusto dolor. Confío, seguro en Dios, en que algún día mi patria os devolverá mi nombre como el de un ciudadano que jamas hizo mas que servirla cumpliendo sus deberes legales».

    En el año 2007 se aprobó la Ley de la Memoria Histórica que obliga a los Ayuntamientos a retirar los símbolos del franquismo. En Llíria sigue existiendo una placa conmemorativa de Marco Merenciano. Valga al menos en honor a Juan Peset Aleixandre este recuerdo.

    *Colectivo Julián Besteiro [Firman también Paco Gil, Paco Frontera y Manuel Civera]

    Levante-EMV.com

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  3. […] Veritat y la Fundación Joan Peset, reclamaron un memorial en el lugar y recordaron la figura del doctor Peset Aleixandre, fusilado en aquel emplazamiento el 24 de mayo de 1941. De hecho, los colectivos estudian un […]

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  4. […] La Universitat recordó ayer el 70 aniversario del fusilamiento de su rector, el doctor Juan Bautista Peset, descubriendo una placa con su nombre en la Facultat de Medicina, de la que fue catedrático y […]

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  5. […] la més lamentable literatura de la infàmia. No vull avui insistir en la condició de víctima de Juan Peset, ni perfilar un panegíric sobre les seues virtuts científiques, mèdiques o republicanes. La […]

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  6. En el colegio mayor del Dr.Peset hay un mural pintado con muy buena traza en la q aparece el Dr.Peset en la terraza de lo q fue la Facultad d Ciencias,ahora rectorado.

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