Mujer, sexo y poder: las lecciones de Mrs. Robinson

Pobre Mr. Robinson. Su mujer le engaña, su país le rechaza, los cómicos de medio mundo hacen chistes a su costa y encima, aun cuando sea temporalmente, ha tenido que renunciar a su cargo, algo por lo que ningún dirigente político de primera fila ha tenido que pasar como consecuencia de un escándalo sexual. Cuando los titulares reflejaron sus escarceos extramatrimoniales con la becaria, Clinton no dejó la Casa Blanca; tampoco Berlusconi hubo de renunciar a nada después de ser fotografiado con sus “velinas”; y Sarkozy se convirtió en alguien envidiado tras abandonar a su esposa e hijos para irse con una chica joven y guapa. Incluso lograron sacar rédito político de la situación. Así ocurrió con Clinton, ya que el acoso tan fuerte al que fue sometido por parte de la oposición terminó por beneficiarle en las urnas.  De modo, si nos ciñéramos a estos hechos, la primera conclusión que podríamos extraer del affaire protagonizado por el primer ministro de Irlanda del Norte, Peter Robinson, y por su esposa Iris, es que, si eres varón y te dedicas a la política, serás mucho más castigado por la opinión pública por cornudo que por adúltero.

Fotografía de archivo que muestra a Iris Robinson (Efe).

Ciertamente, el asunto admite otras lecturas. Así, José Luis Ayllón, Secretario General del Grupo Popular en el Congreso, apuesta por interpretar lo ocurrido desde la perspectiva cultural. El escándalo habría cobrado tales dimensiones porque el entorno anglosajón atribuye a los asuntos conyugales una importancia que a nosotros nos parece secundaria. “La sociedad española sabe diferenciar muy bien entre lo público y lo privado y no suele meterse en estas cosas. Sabe que lo que hagas en tu casa, siempre y cuando esté dentro de la ley, no afecta a tu vida política. Los anglosajones no son así y toman mucho más en cuenta los comportamientos privados”.

El consultor Julián Santamaría, presidente de Noxa Consulting y catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, señala, por el contrario, que la clave para entender el escándalo Robinson no reside en el adulterio sino en el abuso de poder: “No se trata de una señora y de su amante, sino de que se dio trato de favor al chico gracias a la posición que ostentaba Ms. Robinson. No estamos ante un pecado de adulterio sino ante un problema de corrupción”.

Y como tercera hipótesis, hay quien señala que lo esencial en este asunto reside en la evidente quiebra entre el discurso que se mantenía públicamente y las prácticas privadas. Como subraya Juan Carlos Jiménez, profesor de Sociología en la Universidad CEU-San Pablo de Madrid, “el matrimonio Robinson milita en un partido muy rígido que defiende una moral estricta, y ellos aparecían como sus más cualificados representantes. De modo que esa diferencia entre lo que decían y lo que hacían es lo que les ha pasado factura”. Coincide Jordi Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación Política de la  Universidad de Navarra, para quien el tema central en este escándalo es la mentira: “El ser percibidos como unos hipócritas es lo que ha causado el daño a su reputación. La gente, especialmente la del ámbito anglosajón, no suele perdonar este tipo de actitudes”.

Ser un político macho

Sin embargo, hay algunos aspectos en el affaire Robinson que parecen sobrepasar estas explicaciones, y más aún en la medida en que todas ellas tienen su refutación:  Clinton mintió acerca de su relación con Lewinsky, lo que no fue castigado por el votante; Berlusconi ha estado sumido en diversos asuntos relacionados con la corrupción y continúa siendo presidente; hay dirigentes corruptos que meten la mano en la caja todos los días, y siguen saliendo elegidos, especialmente en los comicios locales; y tampoco el recurso a la perspectiva cultural es del todo eficaz. Porque ¿tendríamos una reacción muy distinta en España si la mujer del presidente del gobierno engañase a su marido con el hijo de su carnicero y acabase financiando un negocio de su amante con fondos públicos?

Por eso, Josep María Armengol, profesor de la Universidad de Castilla La Mancha, se plantea que el asunto de fondo no está relacionado con un enfoque político sino con uno de género. La idea de que “no puede gobernar correctamente el país quien no sabe gobernar su casa sigue operativa. Desde esta visión, Mr. Robinson no ha sido lo suficientemente macho para controlar a su mujer y por tanto, no está capacitado para dirigir los asuntos públicos”. Así, el cese del premier norirlandés, aun siendo temporal, es producto de “una sociedad patriarcal que sobreentiende las infidelidades masculinas como causadas por impulsos naturales – boys will be boys– y que incluso las ve como una prueba de virilidad, y que, por el contrario, no tolera las femeninas, a las que percibe como un agravio a la masculinidad del esposo”. En otras palabras, ha sido la imagen pública de debilidad que estaba transmitiendo éste la que ha causado el verdadero desgaste: “desde esta mirada, ha aparecido como un calzonazos, lo peor que se puede llamar a un hombre”.

Aun cuando no cree Juan Carlos Jiménez que esta perspectiva haya sido decisiva, sí señala que existe un cierto trasfondo machista. “No es baladí que la última noticia que tengamos de Mrs. Robinson sea que está internada recibiendo tratamiento psiquiátrico tras un intento de suicidio. Si fuera al contrario, nos resultaría extraño”. Alude Jiménez a la cantidad de ocasiones en que el problema se ha resuelto con una rueda de prensa en que el varón infiel pedía perdón por los daños causados y manifestaba su propósito de arrepentimiento. En este caso, sin embargo, la escenificación pública ha resultado muy diferente, con el premier anunciando una extraña dimisión y su mujer desaparecida bajo rumores de ataques de nervios.

La erótica del poder femenino

El segundo asunto que este caso  pone de manifiesto es el nuevo papel de la mujer en el ámbito público. Porque la historia que Ms. Robinson nos cuenta la hemos oído muchas veces, lo que nos sorprende es que ahora tenga otro tipo de protagonista. Así, en lugar de encontrarnos, como era habitual, con un señor mayor moralista que se deja seducir por los placeres de la carne joven y que ayuda a su amante mediante una red de influencias, nos topamos con una señora entrada en años que repite las mismas conductas. Lo que nos hace preguntarnos si una vez que las mujeres han alcanzado los puestos de poder será frecuente que las veamos reproducir los comportamientos más negativos de los dirigentes masculinos.  Y probablemente sea así, asegura Rodríguez Virgili, porque “la igualdad está llegando para todo, también para los escándalos”. En este orden, Juan Carlos Jiménez señala que, al fin y al cabo, “lo que vemos en la política no es más que un reflejo de lo que pasa en la vida cotidiana: los dirigentes son expresión de su sociedad”.  Y en tanto es cada vez es más frecuente que mujeres mayores tengan amantes jóvenes, que aumente el número de hijos extramatrimoniales o que se carezca de pareja estable, no podemos pretender encontrar algo distinto en la vida privada de los políticos.

Claro que tales cambios estarían ocurriendo en una doble dirección. Si en el pasado explicábamos el atractivo de un hombre mayor bien situado a través de una cierta erótica del poder, bien podríamos cuestionarnos si ese mismo impulso  funciona cuando son las mujeres quienes ocupan altos cargos. ¿Es Fernández de la Vega más atractiva desde que es vicepresidenta? ¿La mujer poderosa nos atrae por ese mismo hecho? Armengol no tiene duda: “Por supuesto que sí. Hay una erótica del poder que es tan masculina como femenina. Lo que constituye una prueba más de que, a pesar de ciertas resistencias, mujeres y hombres se están equiparando, también en lo sexual”.

Esteban Hernández en El Confidencial

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6 comentarios

  1. Información Bitacoras.com…

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  2. como persona veo el comportamiento de la señora Robinson como poco ético, ya que por sus cargos políticos ha influido para beneficiar a su joven amante, no me importa su comportamiento sexual sino su actitud hipocrita ante la vida.
    No es de extrañar que cada vez seamos más los desafectados politicamente.

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  3. Hablando de como ligar y conquistar mujer me parece adecuado que visites esta gran web http://www.proyectoatraccion.com tiene buenos artículos relacionados

    Por cierto tu artículo está muy bueno, felicidades

    Salu2

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  4. Notas interesantes acerca del genero femenino, la mayoria de las personas no se enteran de esto.

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