“Para estudiar árabe debes estar un poco loco”

Uno hizo llorar a millones de personas. Otro, hizo que otras millones se riesen. La diferencia, un sombrero. (Faisal El Machhour )

Uno hizo llorar a millones de personas. Otro, hizo que otras millones se riesen. La diferencia, un sombrero. (Faisal El Machhour )

“Cuando le dije a mis amigos que quería hablar árabe, me dijeron que estaba loca y que era muy rara, que por qué escogía una lengua tan difícil”. Ana, de 55 años, aprende este idioma en Madrid desde hace 10 años. Como ella, muchos alumnos españoles han experimentado la misma sensación de incomprensión al explicarle a sus conocidos que estudian la lengua de Naguib Mahfuz y Las mil y una noches. Este 18 de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lengua Árabe, un idioma que comparten 22 países y 422 millones de personas y al que en España se acercan unos cientos de valientes cada año. Con motivo de esta celebración, nos preguntamos, ¿quién estudia árabe en España?.

La cifra total es difícil de precisar porque no existe un censo de alumnos de esta lengua, pero se puede hacer un recuento aproximado a partir de los lugares que la imparten. Solo en Madrid, hay dos grandes centros en los que estudian centenares de personas, la Casa Árabe y la Escuela Oficial de Idiomas Jesús Maestro. Además, se puede acudir a las universidades Complutense y Autónoma, así como a ciertas mezquitas, como la de Tetuán. Y existen distintas academias -y profesores particulares- para conocer el idioma.

“En la Casa Árabe de Madrid tenemos unos 400 alumnos al año, y desde que empezamos a dar clases, en 2008, han pasado por aquí unos 3.000 estudiantes“, explica Paula Santillán, responsable del Centro de Lengua Árabe de esta organización, donde imparten lecciones 11 profesores. Los interesados en esta lengua, además, han ido en aumento, quizá por las primaveras árabes o quizá por otros factores. “Este trimestre hemos batido el récord de matriculados”, se enorgullece.

Alifato

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El otro gran centro en la capital es la Escuela Oficial de Idiomas Jesús Maestro, donde este año aprenden 216 alumnos y dan clase cuatro profesores. “Este año hay menos grupos que en años anteriores [el año pasado había 233 alumnos]por el tema de los recortes en la enseñanza pública, pero la demanda sigue siendo muy alta”, critica un profesor de árabe de este centro que prefiere no dar su nombre. Este docente señala que el interés por el árabe se ha disparado por la crisis, ya que antes se circuscribía sobre todo a periodistas e hijos de parejas mixtas (de española y árabe, por ejemplo) y ahora cada vez hay más profesionales, “gente que quiere ir a trabajar a los Emiratos, al Magreb… y desean aprender unas nociones para buscar un empleo en estos países”. Para demostralo, piensa en abrir en el futuro su propia academia de árabe para satisfacer una demanda que continúa en ascenso.

Además de estas instituciones, hay varios centros más pequeños. Uno de ellos es la Academia Al Quds, que dirige Abdelrahim Mahmoud El Shafi, de 50 años y profesor asociado del Departamento de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Complutense. “En los últimos años se ha notado un aumento de la demanda de esta lengua, hay un mayor interés por la cultura y la sociedad de estos países, así como gente que se anima a estudiar por cuestión de estudios o por estar casados con personas procedentes de estos países”, señala. Mahmoud El Shafi lleva 27 años en la enseñanza del árabe, 20 de ellos en el centro que gestiona, por el que en estos años han pasado más de 500 alumnos. Según sus cálculos, en estos momentos puede haber más de mil estudiantes de esta lengua (entre academias, universidades y escuelas oficiales) solo en la capital.

¿Qué tipo de perfiles se animan con esta lengua? Según los distintos profesores consultados, estudian árabe periodistas, diplomáticos, gente de negocios, estudiantes de Filología Árabe, e incluso descendientes de inmigrantes árabes de segunda generación que saben hablarlo pero no escribirlo. Son, eso sí, de todas las edades, desde jóvenes a jubilados. “También hay gente que ha aprendido a leer en la mezquita y aquí descubre que se le puede sacar mucho más jugo con una metodología más moderna y dinámica”, añade Santillán, de 36 años. En Casa Árabe, por ejemplo, imparten clases para trabajadores de grandes empresas españolas -sobre todo, constructoras- que optan a contratos en países de la Península Arábiga. Otros interesados en las lecciones son guardias civiles y policías, así como personas que se están formando en la escuela diplomática.

versos CoránAlgunos datos para cifrar este mayor interés por la lengua: si en 2008 se matricularon 312 alumnos en Casa Árabe, este año son ya 430; mientras en 2009 fueron solo 14 los matriculados en el Grado en Estudios de Asia y África en modalidad de Árabe de la Universidad Autónoma, este año son exactamente el doble. Únicamente en la Escuela Oficial de Idiomas se reducen los matriculados, pero únicamente porque ofertan menos plazas, no porque haya disminuido la demanda. En la Universidad Complutense, por su parte, hay 115 estudiantes sumando los de Filología Árabe y los del Grado en Estudios Semíticos e Islámicos.

Pero, ¿qué lleva a los españoles a estudiar árabe? “Me gusta mucho viajar y descubrí la cultura árabe en un viaje a Egipto. Cuando vine de allí, me apeteció aprender”, señala Sandra Fernández, de 40 años. Fernández lleva siete años en la la Academia Al Quds, donde ha aprendido a leer, escribir y expresarse en esta lengua. “Me ha servido para hablar con la gente cuando he vuelto a visitar otro de estos países, y me ha hecho estar más cercana a la gente de estos lugares”, añade. “Y eso que mis amigos me habían recomendado estudiar inglés”.

El interés por la cultura árabe y el gusto por conocer gente de estos lugares suele ser compartido por muchos estudiantes. “Me apetecía mucho hablar con la gente en los países árabes a los que viajo, y me gusta su cultura”, cuenta Ana, directora de Marketing de 55 años. También se comparte la reacción de extrañeza al comentarle a alguna persona conocida el idioma que han elegido.

Otras veces, se mezcla el interés cultural con lo profesional. “En 2004, estuve a punto de ir a Irak para trabajar como ingeniero. Al final no fui, pero empecé a aprender árabe desde entonces y todavía sigo”, comenta Antonio, de 49 años. Eva, de 31 años y estudiante desde 2003, dice que le interesa el mundo árabe pero que también le viene bien para su trabajo: “Soy trabajadora social y es interesante conocer esta lengua para poder comunicarte con inmigrantes”. También es el caso de Alexandra, francesa de 28 años, que se encuentra en Madrid para realizar un Doctorado sobre Al Andalus. “Necesito el árabe para poder leer las fuentes originales”, comenta.

Miguel Ángel Medina en El País

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Una respuesta

  1. Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Uno hizo llorar a millones de personas. Otro, hizo que otras millones se riesen. La diferencia, un sombrero. (Faisal El Machhour ) “Cuando le dije a mis amigos que quería hablar árabe, me dijeron que estaba loca y que era muy..…

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